-¡Buenos días, mamá! -La despertó Lucas, entrando en su dormitorio y sentándose en la cama-. ¡Arriba!. Hoy es el gran día, por fin me vas a ver sentar la cabeza...
-Mmmm...Sí -Sonrió forzadamente un tanto nerviosa.
-¿Te ocurre algo?
-No, hijo...-volvió a mostrarle una falsa sonrisa-. ¿Qué hora tenemos?
-Las ocho de la mañana -Comentó poniéndose de pie-. Me haces el favor de darles un toque a las chicas...
-Claro -Se tapó un bostezo.










