Necesitaba
aire puro en aquel preciso momento. El que hubiera aire acondicionado en aquel
salón, no le servía. Sentía cierto agobio, y aquello pasaba a ser una sensación
de ahogo. Miró a su alrededor, comprobando que todo el mundo se hallaba
entretenido con la historia que estaba contando Brian, en medio del salón.
Podría
escabullirse a la terraza y nadie lo notaría en un buen rato. Conocía de sobras
esa historia y sabía, que su prometido aún tardaría un rato en acabarla, dado
que cada vez la adornaba más.

