Las fuentes que he utilizado son diversas, nada viene de mi propio y absoluto conocimiento, tan solo lo comparto con ustedes de mil amores.
Comenzamos entonces, antes de que se imprimiera la primera edición del libro, el productor David O Selznick decide comprar los derechos para hacer la novela. Lo curioso es que estaba renuente a hacerlo. Fue una mujer la que le aconsejó lo hiciera, en este caso su editora de historia Katherine Brown que había leído una copia de la obra previa a la publicación de la misma.