“Entonces él
la tomó entre sus fuertes brazos y la besó con pasión …sólo un Highlander podía
besar hasta quitar el aliento.Travis Mcdoug, sin duda alguna , honraba a los de
su clase …”
¡¡¡Diablos!!! –gimió la
mujer y arrancó la hoja del cuadernillo que estaba escribiendo .Luego se tomó
una copa de vino y suspiró.Se sirvió otra.
“¿Highlander?” ya estaba cansada de
esos estereotipos, no quería más caballeros escoceses en kilt, griegos
dominantes ni italianos seductores…de hecho hacía meses que no podía escribir
una línea decente y el hecho de que una escritora de novelas románticas
estuviera harta de los personajes masculinos no era buena señal.
