viernes, 11 de agosto de 2017

Tan solo amor 20°- Gaby Ruiz



El tiempo juntos cada vez parecía más corto.  Mía no podía recordar la cantidad de veces que se habían despedido en el aeropuerto y que lo había encontrado en la puerta de su casa. Pero ya se acostumbraba a él y tenía que partir, ya no quería dejarlo ir. Cada vez era más difícil, pero no sabía que podía hacer. Más de 6 meses así.
No era justo, lo supo cuando fueron juntos a comprar en el supermercado y había una pequeña niña ahí.  Él le alcanzó algo que ella quería y sonrió. Fue la sonrisa más tierna que le hubiera visto nunca. Él quería una familia, quería una esposa e hijos de los cuales cuidar.  Y ella solo le estaba dando largas, evasiones y sabía que no importaba lo que pasara, no podría decidirse.  No lo haría, no podía.
Seguía siendo egoísta o lo dejaba ir.  Una de dos. El momento había llegado.

sábado, 5 de agosto de 2017

Tan solo amor 19° - Gaby Ruiz




Exactamente habían pasado tres semanas antes de que Mía se encontrara con una enorme sorpresa en el portal de su puerta.  Ni siquiera había creído que fuera posible, pensó que estaba soñando o que tenía que ser alguien más. Pero no, era Marcos.  Sí que lo era.  Estaba ahí, y le esperaba.
– ¡Marcos! –gritó y antes de siquiera razonarlo, corrió hasta sus brazos, que la esperaban abiertos– ¿qué haces aquí?
  Mía… –él le besó en la frente y le sonrió– no podía esperar más para verte.
– ¿Me extrañabas, entonces? –preguntó, sin pensarlo.
– Desde el mismo instante que partiste –contestó él de inmediato– pero no sabes lo difícil que es encontrar tu casa.
Ella rió ante la sinceridad de sus palabras y la sonrisa de sus labios.  Era su Marcos, aquel que ella había conocido y había pensado que no volvería a ver.  No podía imaginar nada mejor en ese instante, absolutamente nada.
– Un poco… –concedió– pero te dije que si la encontrabas, eras bienvenido.

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