Capítulo 35
Al separarse se evaluaron
mutuamente y mientras Mel trataba de mantener una sonrisa serena, Daniel
fruncía el ceño.
- ¿Lo hiciste?
-terció Daniel.
- Si… creo… -se corrigió- ya está todo
arreglado.
- Aja
-soltó en tono extraño.
- Seguro, Daniel. Él solo me hizo una proposición que yo… bueno
yo ya tomé una decisión definitiva… -soltó una risita nerviosa.









