Apagaba el ordenador del estudio, cuando su móvil volvió a captar su atención. Consiguiendo que soltara un quejido, al volver ser su hermana. Con cierto fastidio, presionó el botón verde.
-No te enfades si hoy a las cinco de la madrugada, te llamo yo al móvil para invadir tu tranquilidad –Ladró sin darle tiempo al a chica a mencionar una sílaba.
-¿Entonces, no te interesa que te diga hacia donde conduce Jacqui? –Soltó con cierta mofa, logrando dejar por un momento a su hermano sin palabras.
-¿Le has dado mi dirección? –Preguntó sorprendido de que se atreviera a ir hacia allí.
-No me ha quedado más alternativa –Resopló-. Y digamos que no se va ha tratar de una visita de cortesía. Solo quería avisarte, aunque no os lo merezcáis mucho ciertamente.
-Gracias Norah –habló risueño-, si no te importa, debo colgarte.