miércoles, 19 de diciembre de 2012

El corazón del lobo -10° cuento


-¡Eres tonta..! Realmente no puedo entenderte, no sé qué ves en él
-Es tu hermano por eso tú  no lo ves...
-Oh, querida sé muy bien que Lys es atractivo  - replicó Kyrian  con un gesto de fastidio que delataba el reconocimiento del atractivo  que los hombres de su familia tenían- pero si ese fuera el caso también lo son mis primos Blaze y Sean y yo los preferiría mil veces para ti.
-Pero...
-Lo sé...sólo Lysander existe para ti. Es insufrible, temerario, desconsiderado, engreído...-
-Kyrian...- protestó su amiga
-Es que me duele verte sufrir por él , sabes que ...
-Lo sé – la interrumpió evitando que pronunciara las fatales palabras – sé que él no me quiere.

“Eres tonta” . Las palabras que su amiga Kyrian había pronunciado aquella vez , casi cinco años antes , regresaban ahora a su cabeza,  y ella estaba convencida de que lo era. Su amiga no estaba en las tierras Blackdalion, ya que estaba en la corte junto a su esposo, - parecía mentira que llevara dos años de casada- sin embargo,  hacia allí se dirigía ella como cada  verano de su vida y aunque pasaría sus días en el  Castillo de los Cerezos junto a las gemelas, no era por ellas por quien hacía el viaje.
Lysander Likaios era la respuesta.
De hecho....lo había sido desde  el día que había rescatado su muñeca.
Cuando ella tenía cuatro años , sus primos, los bárbaros hijos de Lukan , le habían robado su muñeca e intentaban tirarla al riachuelo para ver si nadaba. No les había importado que ella llorara desconsolada o que les rogara que no lo hicieran, entonces había aparecido Lysander que con sus seis años  tenía muy en claro su sentido de caballerosidad, y, para ser sinceros, tampoco perdía oportunidad de lucir sus poderes. El pequeño Likaios había utilizado su don para arrebatarles la muñeca, sus ojos azules habían desafiado a  los muchachos que se habían rendido rápidamente. Luego muy conforme consigo mismo se había acercado a ella  y le había devuelto su muñeca mientras le daba unas palmaditas en la cabeza para consolarla.
Desde ese día había amado a  Lysander.
Claro estaba la pequeña dificultad de que Lysander la ignoraba la mayoría del tiempo  o  la trataba como a una criatura molesta, excepto cuando alguien la atacaba, entonces se convertía en su caballero de brillante armadura ...para luego pasar a su lado como si no existiera.
Aún así ella estaba viajando sola al Castillo, mientras su madre y hermanos iban a ver a su tía Vera, sólo por ver a Lysander...porque no podía estar demasiado tiempo lejos de él.
Había esperado ansiosa el verano, aquel año las visitas entre los Navarre y los  Likaios habían sido escasas, apenas había visto a Lys una vez al principio de año y la sola idea de reencontrarse con él le hacía latir el corazón deprisa.
Alguna vez aquello iba a terminar, algún día llegaría hasta allí sólo para enterarse que finalmente Lysander pertenecía a alguien más. En silencio Alina rogó que  aún no hubiese llegado ese momento.
Durante años había visto desfilar a jóvenes atractivas por la vida de Lysander pero él nunca se había enamorado realmente, sin embargo en algún momento el voluble Lysander encontraría a alguien y ella tendría que vivir con ese dolor
Cerró los ojos y con un profundo suspiro se quedó dormida, dándole un descanso a su corazón, mientras el carruaje la llevaba a las tierras Blackdalion.
Cuando llegó al Castillo de los Cerezos su vista se perdió en el horizonte, como si pudiera vislumbrar La Antigua Casa y a sus habitantes.

Apenas llegó , la puerta del carruaje fue abierta y Alina sintió que unos fuertes brazos la sujetaban por la cintura y la sacaban al exterior  mientras la elevaban en el aire
-¡Blaze! – chilló al reconocer al impetuoso joven
- Hola niña,  bienvenida,  te esperábamos – le dijo él con una amplia sonrisa y ella no pudo hacer otra  cosa que devolverle la sonrisa y abrazarlo. Aly pensó que miles de jóvenes envidiarían estar entre los brazos del joven Blackdalion , Blaze hacía latir el corazón de muchas , sin embargo para Alina sólo era un hermano mayor. Claro que si en lugar de aquellos  cálidos ojos verdes la miraran los  desafiantes ojos azules de Lys, la historia sería diferente
 -Me alegra estar aquí – dijo la joven cuando el muchacho la soltó
-Entonces entra al Castillo que te están esperando, las gemelas están insoportables. Ve que yo me encargo de tu equipaje.
-Gracias – contestó ella y sin perder tiempo corrió hacia la entrada
 Si Blaze era efusivo , las gemelas lo superaron con creces y luego se vio envuelta por los brazos de Fair, Elady, Caleb , Kyrios y los más pequeños de la casa .
En un rato todos estaban hablando al mismo tiempo intercambiando las novedades de las dos familias. Kyrios preguntaba por los Navarre mientras ellos la ponían al día de lo que  había sucedido con los Blackdalion en el último tiempo.
“¿Y Lysander?” estaba tentada de preguntar Alina pero no lo hizo.
Sin embargo la voz de Elady  le hizo creer que había escuchado su silencioso pedido.
-Aly, luego de que descanses y comas tendrás que ir a la  Antigua Casa,  Kalymera dijo que tenía muchas ganas de verte. Aunque Kyrian no esté,  Iolhen, Kouros y los mellizos aún están allí, .Más tarde alguno de los chicos te acompañará ¿ Te parece?
-Sí , me encantaría – respondió ella tratando de mantener su tono de voz normal.
Horas más tarde  Fair se ofreció a acompañarla  a la Antigua Casa, la residencia de los Likaios, ya que quería conversar con su cuñada Kalymera.
La pequeña Iolhen fue la primera en verlas ya que estaba jugando  en la pradera que rodeaba su casa y tras ella, como siempre, venía su hermano Kouros que estaba en época de crecimiento así que lucia delgado.
Iolhen las abrazó efusivamente y el niño las saludó con calidez sin perder la compostura, siempre era muy medido.
-Has crecido mucho – exclamó Alina sorprendida y él sonrió complacido
-Ya era hora que vinieras a visitarnos – le contestó y le dio un retrasado abrazo
Los cuatro se encaminaron a la casa donde Kalymera esperaba. Dionis no estaba y, para desazón de Aly, los mellizos no se veían por ningún lado.
Sin embargo apenas Kalymera sirvió unos aperitivos a sus invitadas, los muchachos aparecieron como llamados por la comida. El gran apetito de aquellos dos era una vieja broma familiar, de hecho cuando eran niños solían comer en su casa y luego iban al Castillo de los Cerezos por otra ración con la excusa de no haber comido aún.
El primero en entrar fue Conrad, los dos hermanos  tenían los mismos rasgos , una perfecta mezcla de la belleza de Kalymera y Dionis , diferenciándose visiblemente por  el color de cabello y ojos.
Conrad tenía el cabello castaño oscuro, que se ondeaba levemente cuando lo llevaba largo y los ojos de un celeste clarísimo como su padre, en cambio Lys tenía el cabello negro y los ojos azules iguales a los de su madre.
Él fue el segundo en entrar y Alina sintió que no le alcanzaba la mirada para observarlo, había cambiado muy poco últimamente, sus facciones eran un poco más duras lo que mostraba que  había madurado bastante en el último tiempo, también estaba más alto y menos delgado, como si su cuerpo hubiese llegado a la adultez.
Además sabía que recientemente los mellizos habían dejado  de lado sus frecuentes travesuras y  ayudaban a Dionis en su labor de capturar a los magos malvados que quedaban. Dio se había propuesto borrar cualquier huella de Deveró en la tierra y durante años había perseguido a sus seguidores y a cualquiera que usara el don para hacer daño a los demás
Probablemente para los muchachos era una aventura más, sin embargo Aly recordaba el temor que había sentido al escuchar sobre  la nueva ocupación de Lysander.
Temor de que algo le sucediera, temor de perderlo.
A ella el poder de él no le impresionaba, de hecho las dos familias habían sido amigas durante muchos años , por lo que  los Navarre  estaban acostumbrados al Don. Primero había sido Ennis, luego Dio y Bladian y finalmente varios miembros de la joven generación entre los cuales destacaban los mellizos.
Desde niños habían hecho volar cosas, transformaciones , manipulación de la naturaleza y todo lo que se les ocurriera. Parecía que no tenían límite alguno “salvo la vida y la muerte “había dicho Conrad una vez , incluso  Alina había acompañado durante años la lucha interior de Kyrian por aceptar su Poder hasta que en los pasados años su joven amiga había sacado a relucir toda su magia .Por todo esto para Ali, el Don era solo una característica más de aquella familia, algo que para ella no revestía mayor importancia a menos que significara que alguno de ellos, sobre todo Lysander corriera peligro.
Ahora finalmente, tras un largo tiempo, lo tenía de nuevo frente a sí.
-¡Vaya, miren lo que trajo el viento !– exclamó  Conrad acercándose a saludarla-¿Cómo has estado Aly?- preguntó al tiempo que la abrazaba.
-Muy bien, ¿y tú?
-Bien-  contestó con una sonrisa y entonces Lysander se acercó
-Hola  Alina – dijo llanamente , cada vez que estaba cerca daba la sensación de que él no sabía muy bien como comportarse con ella-
-Hola Lysander – le respondió ella
-¿Qué hay de comer? – preguntó el muchacho a continuación cambiando de tema.
-¡Cielos Lys ! yo juraría que te eduqué mejor- exclamó Kalymera.
-Lo intentaste madre, te libro de cualquier responsabilidad – contestó él besando a Kalymera en la frente  y luego le guiñó el ojo al  los demás. Fair rió por la ocurrencia de su sobrino y luego todos se sentaron tranquilos a disfrutar de la comida y charlar animadamente.
De esa manera Alina sobrevivió a su primer encuentro con Lys.

La muchacha se instaló cómodamente en el Castillo de los Cerezos, donde las gemelas la mantenían en continua actividad, sobretodo con los preparativos del baile que la familia organizaba cada año y que se celebraría en pocos días.
-Acompáñame a buscar a Blaze , ya es hora de comer y parece que se le olvidó – dijo Brianna con una sonrisa.
Blaze estaba entrenando junto a Lysander en el patio de armas  y Alina quedó hechizada por el entrechocar de las espadas y el movimiento de los cuerpos.
-Es una bendición que  actualmente no haya guerras – murmuró Aly conmovida
-Porque esos dos estarían en la vanguardia –completó Brianna que entendía el comentario de su amiga.
- Sí – asintió la joven pelirroja y se quedó contemplándolos en silencio esperando que ellos se percataran de su presencia.
Los dos jóvenes al moverse trazaban una hipnótica danza. Cada estoque de ataque  y de defensa era un movimiento literalmente hermoso como lo eran ellos mismos.
Aly sólo veía a Lysander .
Estaba peleando  con una sola espada, aunque en general prefería utilizar dos como lo hacía su padre , Dionis.
A pesar de que aquel entrenamiento no era en serio y que cada gesto estaba medido para no dañarse, los ojos de Lysander brillaban feroces.
“Es como el viento, no puede atraparse porque dejaría de ser lo que es “ había observado una vez Kyrian refiriéndose a su hermano, y mientras lo miraba, Alina comprobaba la veracidad de aquella sentencia.
Había algo salvaje, inasible en aquel hombre. Lys nunca aceptaría nada que lo atara . Sin dudas amaba a su familia  pero nadie más atravesaba su escudo, a nadie más dejaba entrar.
Era encantador y jovial  pero existía un lugar impenetrable en él, tal vez por la misma razón que elegía la forma de lobo para transformarse.
Lysander era una mezcla de luces y sombras, un hombre de corazón puro pero con un espíritu complejo.
Repentinamente el entrenamiento se detuvo y Lysander se volvió hacia ella. Su  intensa mirada  azul parecía examinar los pensamientos femeninos y transmitirle en silencio el mismo mensaje que ella se repetía una y otra vez
“No podría tenerlo y de intentarlo arriesgaría su corazón”
-¿Ya es la hora de comer? – preguntó Blaze rompiendo  con su voz el contacto entre Lysander y Alina.
-Sí , y si la comida está fría será por su culpa – los reprendió Bri.
-No hay problema , si se enfrió Lys puede remediarlo – dijo Blaze al tiempo que se dirigía a buscar las camisas que habían dejado en el suelo- ¿Comes con nosotros? – invitó a su primo al tiempo que le lanzaba su ropa por el aire.
-Está bien – contestó Lysander con una sonrisa  mientras atrapaba la prenda y la deslizaba por su cabeza—Conrad agradecerá que le deje más comida.
Los cuatro jóvenes se dirigieron al castillo mientras hablaban de todo un poco y con cada segundo que pasaba Alina sólo podía ser conciente de la presencia de Lysander junto a ella.
-¿Cómo va la organización del Baile Anual? –preguntó Lysander a Brianna
-Bien, sólo que estamos muy ocupados, hasta papá y el abuelo están ayudando .Es una suerte que Aly esté con nosotros, es muy buena para organizar. Aunque es una pena que Kyrian no pueda asistir este año
-Tenía algunos compromisos en la Corte, aunque  compadezco a esa gente, van a encontrarse con una princesa muy malhumorada, Kyrian detesta esos eventos .-comentó Lys
-  ¿Y Lys, ya sabes con quien irás al Baile? – preguntó Blaze y Alina sintió que el aire se le acababa
-Sí, voy a ir con Evangeline – contestó él
-¡Es insoportable Lysander! ¿Nunca encontrarás a alguien decente? – exclamó Brianna
-Bri, estás sobreestimando la decencia – le contestó Lysander a su prima con una sonrisa diabólica y ella lo golpeó ligeramente en un brazo
-¿Y tú Blaze ? - preguntó Alina tratando de recuperar la palabra
-Yo con nadie , porque siendo uno de los anfitriones tendré que ocuparme de muchas cosas, incluyendo cuidar que mis hermanitas no hagan ningún desastre
-¡Eso sí que es una misión digna de ti! Es imposible que ese par no haga ningún desastre – dijo Lysander
-¡¡Mira quien habla !! Tú eres el maestro de los problemas - se indignó Brianna
-Y tú eres mi mejor discípula. Sin embargo yo  no pienso  causar problemas en el Baile, sólo voy a divertirme. –contestó él risueño y luego cambiaron de tema.




Aquel día cuando Alina visitó la Antigua Casa su voluntad se vio doblega ante el pedido de Iolhen
-Por favor Aly, quédate unos días con nosotros, desde que Kyrian se casó sólo estamos mamá y yo, luego todos son hombres – dijo la niña poniendo cara de mártir
-Sabes que no es verdad, tienes a tus primas. Y además la mayor parte de tu tiempo lo pasas con Kouros
-Sí pero no es como cuando Kyrian estaba aquí, la extraño…- se quejó. Y Alina entendió que la pequeña en verdad extrañaba la constante presencia de su hermana mayor y como ella era su mejor amiga era la sustituta perfecta.
-Está bien , me quedaré unos días aquí si tus padres no se oponen
-Por mi está bien – respondió Kalymera que iba entrando.
-Entonces iré a avisarles a tu abuela y a Fair  - acordó la chica.
Se trasladó por unos días a la casa de la familia Likaios , no pensaba quedarse mucho ya que había prometido a las gemelas ayudarles con el Baile y una cosa era quedarse allí cuando era el hogar de Kyrian y otra muy distinta permanecer allí cuando su amiga no estaba.
“Lysander está aquí” le gritaba su traicionero corazón y aquello zanjaba la cuestión.
Durante unos días convivió con él y  tuvo la agridulce felicidad de aquellos que contemplan al ser amado aunque no sean correspondidos, compartió con los mellizos  las comidas junto a toda la familia, las viejas bromas y los momentos de ocio juntos en las actividades que proponía cada miembro de los Likaios.

Al despertar aquella mañana , Alina sintió el corazón pesado  por un viejo dolor que había dejado una herida que cada tanto le dolía con fuerza renovada.
Tal vez la tristeza por la pérdida de un ser querido se superaba con el tiempo pero nunca se desvanecía del todo .
La joven salió de la casa buscando el refugio de la soledad,  se negó a jugar con Iolhen y apenas notó a Blaze y Lysander que venían por el jardín.
-¿Qué le sucede? – preguntó desconcertado Lys  por la fría actitud de la joven
-¿No recuerdas que día es hoy?- preguntó Blaze
-Ah – dijo el joven percatándose de la fecha. Claro que recordaba, cinco años atrás él había sostenido a la joven cuando le habían avisado de la muerte de su padre, la había abrazado mientras lloraba desgarrada y cuando la tristeza no le había permitido recibir consuelo humano, él se había transformado en lobo para quedarse silencioso  a su lado .
Era el aniversario de aquella trágica fecha y Alina siempre se ponía triste , salió apresuradamente tras ella.
-¿Adonde vas? – preguntó su  primo pero él ya había salido.
Una luz lo cubrió y cuando llegó hasta la joven que estaba sentada en el jardín con actitud ausente, ya no era un joven sino un lobo negro. Se le acercó sigiloso y se sentó junto a ella  apoyando su cabeza en el regazo de la chica, ella lo miró, le sonrió levemente y le acarició entre las orejas  mientras seguía sumida en la melancolía.

Desde una ventana dos personas los observaban.
-¿A qué diablos está jugando?- preguntó Conrad en voz alta
-No creo que tu hermano se dé cuenta – respondió Kalymera a su hijo
-Sólo va a lastimarla, está allí para consolarla, pero luego la aparta , siempre hace lo mismo. Ella merece más que eso...y estoy seguro de que él siente algo por ella.
-Y eso es lo que lo espanta, en su interior sabe que ella lo ama y tiene miedo de perder su libertad por ese amor ...
-Madre eso es una tontería...
-Pero es así...
-Yo no voy a permitir que ella desperdicie su vida enamorada de él
-¿Qué vas a hacer ? – preguntó Kaly  alarmada
-Voy a evitar que él la lastime, me parte el alma ver como lo mira con adoración...mientras él la trata como a una hermana molesta. – respondió decidido
-Recuerda que es tu hermano – dijo Kalymera preocupada por la vehemencia de su hijo –
-Por eso mamá, por eso tengo que hacer algo ...-dijo él y salió de la habitación.


 Al atardecer,  Conrad se acercó a Alina  que descansaba en el claro junto al arroyo y le entregó un ramo de flores.
-¿Para mí? – preguntó sorprendida la joven y él asintió con una sonrisa-¿Qué han hecho Lysander  y tú esta vez?, debe ser grave para que me traigas flores
-No somos Lysander y yo – contestó él hosco- Somos personas independientes y no he hecho nada. Sólo quería darte flores
-Lo siento, sólo que  no recuerdo que nunca me hayan dado flores por nada..
-Lysander te regaló una cuando eras niña...
-Sólo porque estaba experimentando  crear una especie distinta y  no le resultó  , sólo logró que el rosal diera una flor fuera de temporada  y  como yo estaba a su lado me la dio.
-¿Aún la conservas? – preguntó él y la chica se sonrojó – Y la última vez que te regalaron flores , fue Blaze para tu cumpleaños, si mal no recuerdo. Se le da muy bien lo de ser caballero – continuó él sin darle tiempo a responder su primera pregunta.
-Sí. ¿Y a qué se deben éstas Conrad?
-A  que eres tú, eso es suficiente...
-También a ti se te da bien  lo de ser caballero – comentó ella con una sonrisa alzando las flores para oler su delicioso aroma- Gracias.
-Entonces, ¿irás conmigo al baile?
-Me encantaría Conrad – respondió ella con seguridad. Si tenía que asistir a la tortura de ver a Lysander  seduciendo a su acompañante de turno,  no podía pensar en un hombre mejor para estar a su lado que Conrad Likaios.

-¿Qué pretendes con eso de la flores y toda la escenita? – preguntó Lysander   a su hermano
-¡Vaya! No sabía que anduvieras husmeando Lys.  Y en cuanto a tu pregunta lo que pretendo es cortejarla
- La conocemos desde siempre Conrad, no puedes jugar  con ella.
-Lo sé Lys, no pienso jugar con ella. Esto  va en serio.
-Conrad, tú nunca te tomas en serio a ninguna mujer y Aly es como nuestra hermana.
-Ella no es nuestra hermana  aunque tú lo olvides...
-¿Aly?...Conrad hay miles de chicas hermosas allí afuera...¿Por qué Aly? – volvió a preguntar incrédulo
-Por eso , es Alina .La conozco desde siempre y sé como es, es dulce y generosa, no se parece a las jóvenes cabeza hueca que  he encontrado, tampoco le molesta mi magia . Y en cuanto a lo de hermosa...ella lo es, por si no lo notaste. Ya no es una niña Lys, se ha convertido en una mujer impresionante . Su pelo parece una cascada de fuego en la que  dan ganas de enredar los dedos, sus ojos parecen un bosque profundo en el que quisiera perderme, su boca...
-¡Ya basta Conrad! ¿Acaso desayunaste un libro de mala poesía? – preguntó irritado
-No ...pero creo que podría escribirle poemas a ella.
-Como quieras ...- respondió Lysander y se alejó ofuscado
Finalmente el día del  Baile había llegado y en su interior los hombres  adultos de la familia se sentían aliviados de que todo el ajetreo hubiese terminado . Y agradecían que las  interminables conversaciones sobre flores y vestidos de sus mujeres hubiese  finalizado, aunque  más íntimamente  aún se alegraban de poder compartir otro baile con ellas. Al menos eso pensaba Kyrios que había conocido a su esposa en una fiesta, y Caleb que  disfrutaba el entusiasmo de Fair .También  Dionis gozaba de compartir aquel momento con su esposa, en un pasado lejano él jamás hubiese imaginado llevar esa vida y  aunque para algunos aquella cotidianeidad de compartir un momento con la familia podía  ser algo común , para él era un milagro.

En la habitación de las gemelas, tres chicas terminaban de arreglarse
-¿Qué tal? – Preguntó Brianna girando para que Ariadne y Alina  dieran su opinión
-Estás preciosa –dijo Aly sinceramente y Bri sonrió complacida.
Las gemelas realmente eran muy bellas, su estructura menuda pero bien formada, sus ojos de un verde intenso, los delicados rasgos  y los rizos oscuros que llevaban cortos, las convertían en mujeres exquisitas . Alina  pensaba que ellas eran plenamente conscientes del efecto que causaba  en los hombres el movimiento de aquel rizado cabello que  no llegaban a rozarle los hombros . De hecho, estaba convencida que el baile  era todo un suceso por los muchos pretendientes que  buscaban conquistar el corazón de las esquivas jovencitas, había sido así desde que cumplieran los quince años , sin embargo ninguna tenía un interés romántico y se divertían bastante con los devaneos amorosos de los jóvenes que intentaban conquistarlas
-¿Y yo cómo me veo ? - preguntó Ariadne al tiempo que sujetaba su cabello con un broche  para despejar su rostro.
- Tú también te ves preciosa Ari y el color del vestido te sienta muy bien – dijo Alina. Las gemelas habían escogido vestidos muy diferentes aunque ella sabía que eso no impediría  que a mitad de la fiesta decidieran intercambiar vestuario para confundir a los demás.
-Muy bien, entonces ahora vamos a encargarnos de ti –dijo Brianna con una mirada maléfica- por empezar suéltate el cabello.
-Pero se usa así  - protestó Alina
-Aly, es un crimen recoger un cabello como el tuyo, es esplendido con todos esos tonos mezclados – exclamó Ariadne con genuina admiración.
-Es muy llamativo – dijo Alina
-Es hermoso.
-Como un atardecer – acotó Bri
-Eso dice mi abuelo – agregó Alina con una sonrisa. Ciertamente en su larga  cabellera se mezclaban distintos tonos rojizos que iban desde el tono más oscuro  hasta delicados reflejos creando un efecto deslumbrante .
-Bien entonces lo dejarás suelto, sólo los sujetaremos un poco con el broche  de margaritas. Ariadne pásamelo, por favor – pidió Bri y se dedicó a arreglarle el cabello a su amiga. El mencionado broche eran flores hechas en brillantes que relucían con luz propia armonizando  perfectamente con el vestido color verde musgo de Aly
Una vez que terminaron con todo  el arreglo las gemelas observaron complacidas a su amiga
-Si así no le quitas el aliento, entonces está ciego – murmuró  Brianna y Alina la miró expectante.
-¿De quién hablas?¿De Conrad?
-Claro que no, …no me refería a nadie en particular. Creo que más bien abarcaba a todos los hombres que estarán presentes, estás muy bella Aly  y además eres alta – agregó Bri quien era baja y odiaba ser de estructura tan delicada.
Alina río con el último comentario.
-Ya estamos listas , que tal si bajamos
-Claro que no , esperaremos que lleguen algunos invitados .Además Blaze y Conrad pasaran a buscarnos. Nosotras tenemos que acompañar a nuestro hermanito como anfitrionas-dijo Bri con un profundo suspiro de resignación- y Con vendrá por ti cuando sea el momento adecuado, como corresponde.
Apenas una media hora después, los dos muchachos  llegaron a buscarlas y tras sinceros comentarios de admiración las acompañaron al Salón
-Estás deslumbrante –dijo Conrad a Aly en voz baja, mientras le daba el brazo para acompañarla
-Gracias –contestó ella sonrojándose y en seguida fue consciente de que Lysander entraba al baile acompañado por Evangeline. Apenas pudo vislumbrar a la pareja porque pronto ella y su propio acompañante se vieron envueltos por el tumulto .

Aly bailaba a gusto en brazos de Conrad. Aún así como si tuviera un sexto sentido percibía cada movimiento de Lysander
Alina sabía con exactitud donde estaba él, reconocía sus gestos y movimientos aunque la fiesta estuviese colmada  y la pista de baile llena de parejas moviéndose a un mismo ritmo.Casi podía adivinar las distintas expresiones de los ojos azules de él.
 De pronto se vio distraída por una lluvia de pétalos de cerezo que caía sobre las parejas danzantes. La joven  echó la cabeza hacía atrás para sentir los pétalos caer sobre ella y lanzó una carcajada de niña feliz
-¡Es bellísimo! – exclamó sabiendo que era un prodigio de la magia de los Likaios
-Lo hizo mi padre  - se explicó Conrad con un tono de voz que dejaba claro que le hubiese gustado tener aquella idea antes.
-Parece que estamos en un sueño …- susurró ella sin dejar de bailar en medio de la precipitación de pétalos
-Y tú pareces hecha de la misma esencia de ese sueño – le dijo Conrad mirándola encantado por verla tan feliz. De repente algo cambió en el ambiente y la alegría de la chica se diluyó.
La sensación había vuelto a ella y la sonrisa que había provocado el comentario de Con se había desvanecido antes de llegar a su boca.
Había adivinado el beso de Lysander a su acompañante  antes de que sucediera.
Una vaga opresión en el pecho  la hizo voltearse justo a tiempo para ver  ,en un rincón del salón , al  flexible cuerpo de Lys cernirse sobre la joven rubia para besarla
El dolor fue una tenaza apresando su corazón pero Aly logró actuar como si nada, incluso sonrió alegremente cuando un rato después Conrad la dejó sola para ir a saludar a unos conocidos.
Sin embargo  repentinamente las emociones la apabullaron.
Se sentía tan tonta como Kyrian le había dicho una vez que era, allí estaba ella en el baile con el cuerpo repleto de un amor no correspondido, sintiéndose herida por el gesto de un hombre que nunca la amaría.
Amar de aquella manera era agobiante, esperar durante años  un mínimo gesto de él.Era como ser tierra seca y que cualquier mirada o palabra de Lys  fuese un nutriente vital que ella necesitaba para seguir viviendo
Nadie más existía para Aly, ¿por qué el corazón tenía que ser tan ingobernable?. Ella podría haber amado a otro, de hecho muchos jóvenes se hubiesen acercado si ella no se hubiese mostrado tan  distante.
Pero amaba a Lysander Likaios , sin remedio, sin esperanza.
“¿Es que no tenía amor propio?”
Ni siquiera era capaz de disfrutar de una fiesta sin  que la presencia de Lys la desgarrara
La joven sintió que el aire le faltaba y apresuradamente se abrió camino entre la gente para llegar hasta la terraza privada
Las gemelas la observaron marcharse y sus ojos verdes relumbraron como esmeraldas, Conrad también  la vio y se  alejó de sus amigos para averiguar qué sucedía.
Desde el rincón apartado en el que estaba Lysander  observó la marcha intempestiva de Alina  y alarmado se apartó de Evangeline para ir tras la joven pelirroja.
Conrad tomó la delantera hasta que Brianna se interpuso en su camino
-¿Primo bailas conmigo? – lo invitó deteniéndose frente  a él.
-Ahora no Bri-  le contestó tratando de apartarla
-Ella estará bien – susurró la chica mirándolo fijamente- y además tú me debes un baile…-insistió y tomó  decidida la mano de su primo  arrastrándolo hacia la pista sin darle oportunidad  de negarse.
Por otra parte Lysander no sabía qué camino tomar hasta que Ariadne se acercó a él
-Fue a la terraza privada – le murmuró al muchacho
-Gracias Ari-  respondió él siguiendo deprisa el rumbo indicado.

Cuando llegó a la terraza la vio, las enredaderas la ocultaban a medias y definitivamente ella no podía verlo a él. Lysander se sintió aliviado de que la muchacha estuviese bien, aunque cuando la observó más detalladamente algo en él se  estremeció.
Lucían tan vulnerable, su cuerpo apoyado en la baranda tenía una postura defensiva o más bien delataba tristeza .Una profunda tristeza emanaba de la figura femenina y él se vio impulsado a acercarse a ella, sin embargo sentía  temor de hacerlo.
Algo le impedía acercarse a Alina , así que tomó una decisión y utilizando su poder  provocó que sus ojos y cabellos cambiaran de color y que la magia corrigiera las pequeñas diferencias hasta que  cobró la imagen de su mellizo.
Aquel cambio solían hacerlo para entretenerse pero esta vez Lys tenía una razón seria, necesitaba acercarse a Aly pero también protegerse. Además ella confiaba más en Conrad que en él y  su hermano era su pareja esa noche
Lentamente abandonó las sombras y se acercó a ella
-Aly, ¿te encuentras bien? – preguntó y ella se volvió sobresaltada
-Sí, estoy bien
-¿Segura?
-Sí , sólo necesitaba  un poco de aire…
-Pareces triste – continuó él acercándose más.
-No, sólo que..- dijo ella y se interrumpió porque las lágrimas asomaban a sus ojos
Lysander la abrazó inmediatamente y luego sucedió lo impensable, no había sido su intención al ir allí, pero no pudo evitarlo.
La envolvió  más en sus brazos y la besó. Fue un impulso irresistible  pero al tocar sus labios no quiso dejarla ir, sin embargo la dulce respuesta de la joven le recordó que no era a él a quien besaba sino a su hermano. Y aquel recordatorio le causó un inesperado dolor, la soltó repentinamente y se la quedó mirando mientras ella abría los ojos, parecía que volvía de un ensueño.
- Será mejor que vuelvas adentro   -dijo él,  por un segundo tuvo la intención de disculparse pero supuso que su hermano no lo haría y no quería ponerse al descubierto.
-Sí , será lo mejor – contestó la joven  alejándose, luego se detuvo y se volvió a mirarlo  antes de entrar – Buenas noches Lysander .
El joven quedó totalmente sorprendido mientras la veía alejarse , ella sabía que era él.
Lo había sabido en todo momento, ¿o acaso lo había descubierto con el beso?
Durante mucho tiempo ella había soñado con que la besara Lysander , había sido maravilloso ,como lo había imaginado, pero para él había sido un juego, había cambiado su identidad para burlarse de ella. Tenía una sensación agridulce, la felicidad de haber vivido un momento soñado y el dolor por el engaño, para él no había significado nada sólo otra fuente de diversión .
Apenas unos minutos antes había estado besando a Evangeline y luego se había divertido a costa suya , fingiendo ser su hermano.
Lysander la observó partir, mientras  confusos sentimientos se arremolinaban en su interior. Un ruido leve lo alertó y cuando se volvió vio a su hermano emerger de las sombras.
-¿Te divertiste transformándote en mi? – preguntó amenazante mientras se le acercaba
-Conrad...- intentó defenderse Lysander pero no encontraba ningún argumento que lo justificara, igualmente no fue necesario porque su hermano le estrelló su puño con todas sus fuerzas y sólo el  buen equilibrio que tenía le impidió caer .
-No vuelvas a acercarte a ella ...- advirtió Conrad en un tono cortante y se alejó dejándolo frotándose la cara.

Alina sabía que Lysander sería siempre su gran amor  pero también sabía que de aquel beso había nacido una certeza, sacaría a Lysander Likaios  de su vida  para siempre, antes de que la lastimara. Conocía suficientemente el Castillo así que se escabulló de la fiesta y se dispuso a volver a  ingresar por una entrada aledaña. De ese modo no se encontraría con nadie y podría regresar a su cuarto.
Antes de entrar se chocó con un alta figura que la esperaba.
-¿Conrad eres tú? – preguntó confundida mientras el hombre la aferraba.
-Sí, pero creo que sólo tú puedes saberlo, ¿verdad? – preguntó él con aspereza pero al ver  los ojos cargados de lágrimas de la joven se suavizó.- Tranquila pequeña , todo estará bien...
-Ay , Conrad  - gimió ella  echándose a llorar y el joven la abrazó acariciándola con ternura.

A la mañana siguiente Lysander no se levantó a desayunar, lo último que tenía ganas de hacer era encontrarse a Conrad y recordar los sucesos de la noche anterior.
Sin embargo no podía evitar a su familia por siempre, con bastante mal humor se reunió con ellos para almorzar.
-¿Por qué tienes un ojo morado Lys? – preguntó indiscretamente Iolhen observando  intrigada a su hermano mayor
-Un accidente, me choqué con algo Io.
-Ah – contestó la niña totalmente incrédula y Lysander se concentró en su plato para evitar más preguntas molestas de su entrometida familia .
Sus padres intercambiaron intensas miradas.
-¿Dónde está Conrad? – preguntó Kouros  y Lysander ni siquiera parpadeó
- Fue  temprano al Castillo de  los Cerezos con Alina. Dominick llegó anoche muy tarde, después del baile , tu hermano quería saludarlo así que la acompañó  - contestó Kalymera a su hijo menor mientras su mirada azul se concentraba en el mayor que comía como si nada más existiera.
Lysander permaneció extrañamente  silencioso .

En el estudio Dionis miró irritado a su mujer. Kalymera estaba demasiado tranquila para su gusto
-Bien Kaly, qué se supone que debemos hacer con esos dos
-Nada…
-Pero , ¿viste el ojo de Lysander?. ¡Son hermanos, por Dios!
-Sí y se quieren mucho, por eso no vamos a hacer nada
- ¿Vamos a dejar que se maten el uno al otro?
-Dio, eso no va a suceder. ¿Recuerdas lo que dijiste cuando nos sorprendió la llegada de mellizos?
-Sí, dije que nos amábamos tanto que ese amor no podía encarnarse en un solo  hijo porque no podía caber en un solo ser…
-Sí, esos  dos han estado juntos desde siempre y se han querido desde entonces. Se conocen mejor de lo que nadie lo hará jamás , así que van a estar bien. A propósito Dionis , todo esto me lleva a preguntarme que sucedió después …
-¿Después de qué?
-Si nuestro amor siguió igual , ¿por qué no volvimos a tener mellizos? – preguntó divertida
-Porque Dios se apiadó de nosotros –contestó él ásperamente pero abrazándola con ternura infinita.

Lysander resistió todo lo que pudo, pero en la tarde la inquietud le ganó al ver que su hermano no regresaba y se dirigió al Castillo de los Cerezos.
Al llegar las primera personas con las que se cruzó fue con su abuelo y su mejor amigo, el abuelo de Alina , Dominick Navarre.
-Hola cachorro – dijo este saludándolo con su voz ronca y Lys suspiró aliviado. Obviamente Dom no sabía nada sobre lo sucedido la noche anterior o en lugar de saludarlo lo estaría estrangulando .
-Hola Dominick, abuelo – se acercó el joven para saludarlos y Kyrios vio su ceño fruncido
-¿Qué te pasó en el ojo?- preguntó Kyrios a su nieto
-Nada, me choqué con algo – contestó Lys y pasó su mano por el moretón borrándolo. En realidad  no podía eliminar el golpe pero sí disimularlo para que dejaran de preguntar. De hecho debió hacerlo antes pero había estado un poco confundido con los sucesos para recordarlo
- Ya veo .¿Buscas a Conrad?
-Sí- contestó sin mucha convicción, ya que no estaba seguro de querer encontrarse con su hermano.
-Pues no tienes suerte – intervino Dominick- Se fue con Alina, la llevo a ver a Kyrian
-¿Al Palacio?
-Sí, allí vive tu hermana desde que se casó  ¿no? – contestó Dom divertido
-Pero si se vieron hace poco, creí que ella se quedaría aquí. Además es bastante lejos para viajar tan repentinamente..
-Yo les di permiso -  dijo Dominick- no creí que debiéramos preguntarte a ti. Además Conrad va con ella y la cuidará
-Sí, pero…
-¿Lysander? – dijo su abuelo , mirándolo con intensidad y por un segundo al sentir aquellos ojos azules iguales a los suyos , Lys pensó que Kyrios sí sabía algo o al menos lo intuía .
-Bien, tengo que irme. Un gusto verte  Dom- dijo el muchacho y salió deprisa.
-Va tras ella – aseveró Kyrios  al verlo partir y se ganó una mirada de odio de su amigo.
-Kyrios te dije que mantuvieras alejado a tus muchachos de mis niñas... – gruñó Dominick
-No. Me dijiste que mantuviera alejados a mis hijos de tus hijas y como sabes ellos siempre las han considerado hermanas...No dijiste nada sobre mis nietos.
-¡Rayos Kyrios!¿ Tenían que ser esos dos?...no me importaría tanto si fueran Blaze o Sean, tienen algo de sensatez ...pero ellos...
-Vamos Dom, siempre te han gustado...
-Sí , pero no para nietos...Además nada los intimida, cómo se supone que voy a ponerles límites...No soy tan joven para luchar con ellos ,incluso son buenos espadachines  y ...magos.
-Bueno puedo enseñarte algunos trucos para controlarlos...además según veo sólo  debes preocuparte por Lysander.
-¡Oh cielos! voy a tener que resignarme ¿verdad?. Sólo espero que  si es lo que pensamos, nuestros bisnietos se parezcan a mi...ya estoy cansado del estilo Blackdalion.
Kyrios sólo río como respuesta.

Kyrian salió corriendo a recibirlos, si alguien le hubiera dicho que no era el comportamiento adecuado para una princesa tendría que haber enfrentado la mezcla del carácter Likaios –Blackdalion, así que si a alguien le pareció raro  no dijo nada.
-¡¡Aly!!- exclamó y se abrazó a su amiga como cuando eran chicas.
-Yo también vengo – acotó Conrad  fingiéndose ofendido y Kyrian abrazó a su hermano
-¿Qué hacen aquí?, pensé que estabas en casa …-dijo mirando con curiosidad a su amiga
- Tenía ganas de verte – declaró sucintamente
-Y las cosas estaban bastante aburridas por allá , así que pensé en traerla a la Corte para que se divierta un poco – agregó Conrad
-Bueno, definitivamente hay mucha actividad aquí estos días, está lleno de invitados y seguramente la pasarán bien. Además me alegro muchísimo de tenerlos aquí, hará todo más soportable – dijo la muchacha y entonces un joven de ojos violetas los alcanzó para darles la bienvenida.
Alina era tan protectora con Kyrian como esta con ella, por eso el hecho de que su amiga se casara le había generado mucha expectativa y preocupación, sin embargo no tenía ninguna queja sobre Lombard. El joven príncipe merecía el amor de Kyrian y por eso se había convertido en un amigo también para ella .
-Han hecho un viaje largo, será mejor que se acomoden y descansen un rato. Luego nos reuniremos – propuso Lombard
-Buena idea – asintió Kyrian y tomó a su amiga del brazo para acompañarla a los aposentos que le habían asignado.
Una vez que Alina estuvo instalada en su habitación y que Lombard partió a atender algunas cuestiones propias de su deber , Conrad se las arregló para  apartar a su hermana y hablar a solas con ella.
- Kiky , ¿podemos hablar?...
-Conrad, te he dicho que no me gusta que me digas...
-Es sobre Aly – la interrumpió él
-Está bien , te escucho – respondió ella poniéndose seria


-Necesito a un noble apuesto, joven y soltero – murmuró Kyrian para sí misma.
-¿No te sirve un príncipe casado? – preguntó su esposo que entraba en ese momento.
La chica estaba sentada frente a la ventana y no lo había sentido entrar. Se volvió sorprendida hacia él con una sonrisa traviesa en los labios.
-¡Oh Lombard!, creo que para esto no  -  respondió ella – aunque tú debes conocer a varios y muchos de ellos están aquí en estos días. Siéntate  mientras me dictas nombres – respondió ella buscando papel, pluma y tinta.
-¿Kyrian? – preguntó él mirándola intrigado y con la firme sospecha de que los planes de su esposa los meterían en problemas.
-Es por una buena causa amor, créeme. Te escucho – dijo ella con un gesto de concentración y tenacidad
-Mi amor – sonrió él – mi padre estaría orgulloso de tu perseverancia.¿Deben ser nobles y apuestos ?
-Lombard...- le reprochó ella mirándolo con impaciencia, al tiempo que se sentaba en la alfombra junto al príncipe .
-Bien, veamos, está el conde....-empezó a enumerar él  mientras se  recostaba con comodidad en el sillón para darle el gusto a su esposa.
La joven princesa había organizado una pequeña velada a la noche , había invitado a su hermano, su amiga y varios hombres y mujeres jóvenes que estaban en la corte.
Era un grupo pequeño, ya que ni siquiera por los nobles fines que tenía en mente, Kyrian era capaz de  soportar demasiado bullicio.
De hecho aquel súbito  gusto por organizar acontecimientos sociales  tenía muy divertido a Lombard, ya que sabía que su esposa prefería la tranquilidad y la soledad. Pero también había visto la decisión en aquellos ojos celestes claros y el príncipe  casi se apiadaba de las víctimas de Kyrian.

Lysander llegó cuando la cena había terminado, al arribar al palacio le habían indicado donde estaba su familia y se había dirigido al salón con el corazón aun agitado por la feroz cabalgata  que había llevado a cabo desde la Antigua Casa
Entró en silencio pues la música que provenía de allí aplacaba cualquier  posible sonido.
Allí estaba Alina, en el centro del salón cantando y entonaba la vieja balada que Dominick le había enseñado y solía ser la canción de cuna de los niños de la familia Navarre.
Era dulce y triste a la vez , Lysander había escuchado aquella melodía muchas veces pero nunca lo había conmovido de aquella manera. Tal vez fuera  que rara vez la había escuchado a Aly cantarla, o  por el clima que la joven había provocado  entre los asistentes quienes escuchaban en   respetuoso silencio su admirable presentación.   O tal vez eran los sentimientos  que transmitía su voz, Lys sentía que podía ahogarse en aquella intensidad.
La chica terminó de cantar y  todos la aplaudieron encantados mientras ella se sonrojaba.
En ese momento Kyrian detectó su presencia en el umbral y se  dirigió hacia él
-¡¡Lysander, estás aquí!!- gritó encantada y en ese instante  también Conrad y Alina volvieron sus miradas hacia él.
Lysander Likaios distaba de ser tímido, sin embargo  agradecía que estuvieran rodeados de desconocidos porque en realidad no sabía como explicar su repentina llegada, ni siquiera se lo podía explicar a sí mismo.
Tampoco sabía como proceder con su hermano, cosa totalmente nueva para él ya que eran muy unidos, y menos aún sabía que decirle a Alina. Además la  cariñosa bienvenida de su hermana le resultaba totalmente sospechosa, no porque ellos no se quisieran sino porque a pesar de ser la menor Kyrian siempre actuaba como la mayor tratando de organizar sus vidas. Y algo en su mirada cristalina le infundía total desconfianza. Kyrian tramaba algo y eso lo asustaba mucho, porque aquella mujer pequeñita con aspecto indefenso tenía un carácter tremendo y desde que había aceptado su legado de magia también era peligrosa, sobretodo si el bienestar de su amiga Aly estaba de por medio
Por otra parte su hermana no dejaba de observarle la cara y Lys tenía la seguridad de que ella al poseer el don podía vislumbrar el moretón que había escondido con su habilidad
Finalmente el joven se unió a la velada, saludó a Alina con una inclinación de cabeza y a Conrad con un frío apretón de mano, luego  la noche transcurrió con tranquilidad.
Nadie hizo preguntas sobre su arribo y mucho más tarde su cuñado lo acompañó a los aposentos que obviamente habían preparado de antemano para él.
-¿Qué está sucediendo aquí? – preguntó Lys a Lombard y este lo miró aparentemente confundido
-Nada más que una visita familiar, ¿o acaso hay algo más Lys detrás de esta inesperada llegada? – repreguntó  usando a propósito el sobrenombre del muchacho.
-Yo..
-Descansa cuñado, te espera un día largo – agregó palmeándole la espalda
-No me  engañas Lombard, ¿y a qué diablos te refieres con  que me espera un día largo?
-Vamos Lysander estás en la Corte, aquí siempre hay mucho movimiento y si mal no recuerdo a ti siempre te ha gustado.
-Ya no – murmuró por lo bajo, mientras el príncipe aprovechaba para escabullirse, después de todo era un diplomático nato y no era cuestión de arriesgarse.
Una guerra muy particular se aproximaba y Lombard tenía muy en claro de que  lado estaba su lealtad.

Golpearon a su puerta y antes de que tuviera tiempo de contestar una joven ingresó para avisarle que  lo esperaban a desayunar.
Era una joven muy bonita y miraba  encantada a Lysander como la mayoría de las mujeres lo hacían, sin embargo él no lo notó.
-Gracias – dijo ásperamente y cuando la chica se retiró él se preparó para ir a desayunar.
Al llegar sólo estaba Lombard esperándolo.
-¿Y los demás? - preguntó
-Tu hermana y Aly fueron al ala central pues querían saludar a mis padres. Conrad, pues no sé, se esfumó temprano… y yo me quedé a hacerte compañía.
-¿Compañía? – preguntó arqueando una ceja.
-Come Lysander – insistió Lombard y Lys advirtió que el príncipe se había contagiado la horrible costumbre de Kyrian de tratarlo como a un niño. Bufó disgustado y se sentó a desayunar mientras Lombard sonreía  imperceptiblemente.
Un rato después los dos hombres paseaban por las caballerizas reales .Se habían detenido junto a un grupo de magníficos animales. Tiempo atrás por influencia de Ennis Blackdalion, Dionis había empezado a criar caballos , así que los chicos Likaios tenían debilidad por estos animales.
-Son hermosos , pero no están totalmente domados aún.-observó Lys
-Pertenecen al Conde  Brien,  le obsequió un par  a mi padre. Son muy briosos sin duda.
-Son peligrosos Lombard, son animales muy difíciles de controlar y espero que el conde sepa eso y sea cuidadoso. Y te sugeriría que terminen de domar los que le regaló a tu padre antes de que alguien los monte. – sugirió con seriedad.
-Así lo haremos Lysander.- asintió el príncipe reconociendo que su cuñado tenía razón. Siguieron recorriendo los terrenos de palacio durante algunas horas.
-¿Lombard?
-¿Sí?
-¿Tienes que darme vueltas por el palacio y sus terrenos todo el día?
-No, claro que no. –respondió avergonzado.
-Volvamos entonces porque quiero hablar con Conrad.
-Por supuesto – accedió el príncipe con su habitual gentileza.
Sin embargo cuando regresaron Conrad no estaba  ni tampoco Alina, sólo Kyrian.
-¿Dónde están los demás? – preguntó Lombard a su esposa.
- Oh tu madre decidió hacer una pequeña fiesta para la gente que está de visita en Palacio, así que Aly  se quedó con ella, además quería presentarle a algunas personas y Conny  está ayudando con la organización.
-Vaya , otra fiesta – comentó Lysander de mal humor
-Lys a ti siempre te han gustado las fiestas .Además hay muchas chicas lindas así que supongo que estarás entretenido, no tienes nada de que preocuparte.
-¿Qué clase de imagen mía tienes? – preguntó él enfadado.
-No te gustaría saberlo – le contestó ella con una media sonrisa.
-Muy bien , entonces definitivamente voy a buscar algo que me mantenga entretenido – le contestó él y salió.
-A veces eres muy cruel pequeña- dijo Lombard mirándola con censura
-Los quiero demasiado – reveló ella con una mueca de preocupación al tiempo que acudía a los brazos de Lombard.
-Y yo a ti, ¿cuál es mi próxima misión? – dijo él envolviéndola en un abrazo protector.

Lysander entró  irritado a la fiesta, a lo largo de los días previos no había podido hablar a fondo con su hermano, sus encuentros habían sido muy fugaces y siempre rodeados de  gente, lo que les impedía hablar.
Tampoco pudo hablar con Alina porque siempre estaba ocupada y él sospechaba que su hermana era la responsable de eso. Cuando Aly no estaba con Conrad rondándole, estaba con Kiky o ,peor aún ,con algún joven noble desviviéndose por robarle una sonrisa, entre otras cosas.
El joven caminó por el recinto con su habitual seguridad y un aire amenazante que era muy difícil de ignorar, a lo lejos pudo ver que, una vez más, su hermano estaba entretenido aunque no por Aly sino por un grupo de jovencitas que parecía tenerlo acorralado sin darle respiro .
Los ojos azules de Lys analizaron el lugar buscando una cabellera rojiza hasta que vio a la muchacha bailando en brazos del Conde Brien.
Ese hombre le caía muy mal y no sólo por el tema de los caballos, sino porque tenía un aire de superioridad debido a su noble cuna y su  atractivo  físico que  lo hacía muy desagradable a los ojos del joven Likaios .Ni en un millón de años hubiese reconocido que lo que más le molestaba era la extrema atención que le prestaba a Alina. Se dirigió hacia ellos pensando que podría hablar con la joven si la sacaba a bailar cuando otra muchacha le salió al cruce, era una antigua conquista  que había hecho en sus previas visitas a la Corte .
Le fue imposible librarse de ella y debió observar como Alina se deslizaba por la pista cambiando constantemente de pareja, parecía ser que todos los hombres jóvenes se habían puesto de acuerdo en sus ansias por conquistarla.
Casi al finalizar la fiesta pudo acercarse a Aly tal como quería, aunque fue imposible encontrarla sola. Un acicalado  hombre moreno estaba junto a ella soltando una sarta de alabanzas.
-Es la dama más hermosa de la fiesta – dijo el joven sosteniendo  las manos de la chica entre las suyas
-Probablemente lo sea , y te aconsejaría que la sueltes – siseó la voz de Lysander que se acercaba amenazante, aquella larga noche había hecho estragos en el carácter del joven mago .Estaba furioso y apenas podía explicarse a sí mismo por qué. El joven moreno conocía lo suficiente de la reputación de Lysander como para retirarse inmediatamente
-¡No puedo creer que seas tan maleducado! – lo reprendió Aly.
- Y yo no puedo creer que te guste juntarte con gente como ese gusano,  un poco más y le regalas tu mano...
-¡Es mi mano Lysander! – protestó ella, apenas percatándose de lo  tonta que sonaba aquella discusión.
- Eso es cierto, pero pensé que tenías un poco más de sentido común  y dignidad. Es una vergüenza dejar que te traten así frente a todo el mundo ¿Qué van a decir de ti?- le soltó él
-¿Lo mismo que dicen de las mujeres que andan contigo? – le devolvió el golpe Aly  a quien no le había pasado desapercibida la compañía de Lysander.
-Alina…– siseó él muy cerca de perder el control mientras ella lo desafiaba con los ojos verdes reluciendo .En ese instante Kyrian apareció y tomó a la joven de un brazo
-¡Aly ven conmigo quiero presentarte a alguien! - exclamó y la arrastró consigo dejando perplejo a su hermano mayor.
Si  no hubiese tenido un poco de control seguramente Lysander hubiese hecho estallar su poder, derrumbando las paredes del salón o algo por el estilo, la sangre le bullía en el cuerpo y se negaba a buscar justificación a su ira. Lo atribuía a la cabezonería de Alina y a las constantes intromisiones de Kyrian que lo impacientaban, además en sus veintiún años jamás había estado tanto tiempo disgustado con su mellizo, aunque en el fondo de su alma  una mirada femenina de ojos verdes lo acusaba de mentiroso
-¡Al diablo con todos! – dijo el muchacho y salió de la fiesta  sin mirar atrás.

Alina  se acercó a la ventana de su cuarto y miró hacia fuera,  no se percibía mucho más que la oscuridad nocturna, sin embargo la joven sabía que un lobo negro andaba rondando por las afueras del palacio. Casi podía sentirlo correr, sabía que Lysander se había transformado en lobo, un rato antes había percibido un leve resplandor  en los jardines  descubriendo su transformación.
No podía ser nadie más, Kyrian estaba durmiendo, Conrad prefería  adoptar la forma de león y afuera había un lobo suelto cuya presencia ella sentía con intensidad. Desde niño a Lys le gustaba adoptar aquella forma, de adulto la transformación era menos frecuente y sólo sucedía cuando se sentía agobiado y quería liberar su mente.
Alina se preguntó sobre qué era lo que estaba preocupando a Lysander, se quedó un rato avizorando el exterior, imaginando que su corazón podía viajar hasta donde él estaba  y darle de alguna forma la paz que buscaba.

Por fin estaban solos, sin nadie alrededor que los interrumpiera
-¿Vas a hablar conmigo de una buena vez? – preguntó Lys acercándose  a su mellizo
-Déjalo ya,  estamos a mano y tengo otras preocupaciones más acuciantes que tu estúpido jueguito del baile.
-¿A qué te refieres? – preguntó intrigado. El hecho de que su hermano no estuviera enojado lo sorprendía, sobretodo teniendo en cuenta la forma  en que había reaccionado anteriormente
-No me digas que no te has dado cuenta que la mitad de los hombres de este lugar van tras Alina y créeme que ellos me preocupan más que tú. Para ti sólo era un juego pero para ellos no , además corren con ventaja…nosotros somos los amigos de la infancia, no puede sentir nada real por nosotros en cambio con hombres tan fascinantes como el conde Brien o William, Señor de Rhys, desviviéndose por ella , qué crees que sentirá. Toda esta atención es nueva para Aly, como si por fin abriera los ojos a quien es verdaderamente y lo que merece, si sigue así no tardará en caer en las garras de alguno de ellos , así que Lys olvídate de nuestra pelea que yo la olvidé.
-Pero, ella no… - intentó decir Lysander aunque en realidad a quien quería convencer era a sí mismo. Era imposible que Alina  se fijara  en alguno de esos presumidos,¿o no?.
-No estoy tan seguro, así que no pienso arriesgarme – expresó Conrad y se retiró dejando a su hermano con muchas ideas dándole vueltas en su  ya confusa mente.

Una joven morena estaba sentada  bajo árboles de flores azules junto a un lago. De sus manos salían pequeñas espirales multicolores que se desvanecían en el aire como nubes  ligeras.
-Veo que ya no le temes a tu magia – dijo Alina aproximándose a su mejor amiga y ésta se volvió hacia ella con una dulce sonrisa
-No, ya no.
-Creo que el hombre, que me envió a decirte que tuvo un compromiso urgente y que no puede venir, tiene mucho que ver – sugirió sentándose junto a Kyrian
-Tiene todo que ver Aly, Lombard es…, bien, él es la mejor magia que conozco. Soy feliz.
-¡Ay Kiky! y yo soy feliz por ti. Cuando volviste del viaje a la Corte diciéndome que estabas comprometida con el príncipe no podía creerlo.
-Sí, yo no era la candidata más adecuada para casarme ¿verdad? – recordó riendo.
-En realidad creo que todos apostábamos que sería Kristana quien se casaría con algún príncipe, ella era  la más indicada para ese papel, pero a mi  me preocupaba mucho que tú no fueses feliz. Sin embargo al conocerlo supe que estarías bien, aunque nunca vi a tus hermanos tan serios como aquellos días. –rememoró con nostalgia.
-En realidad Lombard es un príncipe de cuento Aly y me ama tanto como yo a él. Desearía que tú tuvieras algo así…- comentó seria
-Bueno, él tiene hermanos, ¿verdad?
-Alina , sabes muy bien que ya el año pasado me dejaste muy en claro que no estabas interesada en ninguno de ellos , ¿o acaso has cambiado de opinión?
-No. Son  hombres muy agradables pero no para mí.
-Aly…
-Estoy bien Kyrian, ¿qué te dijo  Conrad?
- Me pidió que lograra que no pienses en “él”, claro que como siempre mi adorable hermano tuvo que arruinar mis planes llegando tan imprevistamente. Y es muy difícil que no pienses en él cuando se cruza en tu camino a cada rato –exclamó enfadada.
- No es culpa de Lysander Kyrian, yo soy bastante mayor..
-Tú no eres mayor cuando se trata de Lys, tu sentido común no funciona tratándose de mi hermano.
-Gracias – dijo con ironía
-Alina, no quiero verte triste.
-Lo sé amiga, así que por eso me has mantenido tan ocupada estos días.- concluyó Aly
-Quería que te divirtieras y no hay nada de malo en que conozcas a algunos chicos…
- ¡Ay Kyrian!
-Inténtalo.
-Está bien, y más allá de todo me encanta pasar tiempo contigo .
-A mi también, te he extrañado…- dijo Kyrian con sinceridad y las dos jovencitas se enredaron en una larga charla plagada de recuerdos y risas, en la que por un acuerdo tácito no  mencionaron a  Lysander Likaios. Por un rato volvieron a ser niñas despreocupadas.

Los días transcurrieron en Palacio y Alina tenía la sensación de estar atrapada en un juego cuyas reglas desconocía por completo.
Conrad le rehuía a pesar de haber sido quien la llevara allí y Lysander se cruzaba constantemente en su camino a pesar de que trataba de ignorarlo.Y en cada ocasión el muchacho parecía malhumorado y le dirigía terribles miradas, sólo le faltaba gruñir. Kyrian la mantenía ocupada con múltiples compromisos, almuerzos campestres, paseos, reuniones, parecía ser que su amiga había condensado  para ella años de vida social en unos pocos días.
Su plan original había sido  sacar a Lysander de su vida y dado que él estaba en la Corte , lo más sabio hubiese sido volver al Castillo Navarre, pero una vez más Alina no era capaz de hacer lo correcto.
Sabía que en esta ocasión  cuando se alejara sería para siempre, no podía pasarse la vida sufriendo pues no iba con su verdadera personalidad pero no podía irse aún. “Sólo unos días más” se dijo a sí misma alargando el plazo que se había impuesto. Todavía no estaba lista para arrancarse a Lysander del corazón, pero  lo haría y si para lograrlo debía acudir a todas las citas que le había organizado su amiga, no era tanto sacrificio. Además el Conde Brien era un joven divertido y agradable y William de Rhys era sumamente dulce llenándola de atenciones y halagos, sumado a que los dos eran muy atractivos. Tal vez había llegado el momento de dejarse querer  por un buen hombre en lugar de amar apasionadamente a alguien que no la veía.
En su interior sabía que no era verdad, todavía no estaba preparada  y sólo era consciente de que ninguno tenía los ojos intensamente azules, ni una sonrisa endiablada que quitaba el aliento, pero al menos responder a las atenciones masculinas era un cambio agradable y se le hacía mucho más agradable cada vez que veía a una mujer rondando al joven Likaios.


-¿Dónde está Aly? – preguntó Conrad a su hermana y alertado Lysander levantó la cabeza
-Salió a cabalgar con Brien – contestó la joven y vio que su hermano se ponía en pie apresuradamente  al tiempo que su mirada azul se volvía amenazante
-¡¡¿Salió a cabalgar con Brien?!!.Esos caballos son asesinos potenciales  Kyrian, no pensé que tus jueguitos llegaran tan lejos – gritó Lysander dejándolos a todos helados. Kyrian no podía creerlo por un instante había recuperado su papel de hermano mayor, pasaba de vez en cuando, y era aterrorizante
-Pero Lys..
-Nada, ¡¿cómo pudiste dejarla ir?!, ¿acaso no recuerdas lo mucho que le costó volver a montar desde que su padre murió en aquel accidente a caballo y no sabes que tanto en su hogar como en el nuestro siempre le buscamos animales mansos? – preguntó alterado y en verdad Kyrian lo miró alarmada, claro que recordaba  la muerte del padre de Aly pero nunca había advertido los cuidados que tomaban con ella y jamás pensó que una inocente cabalgata fuera peligrosa
-Lysander cálmate- insistió Conrad- el conde va a cuidarla
-¡Y un diablo, tú no viste a esos caballos! Ese tipo es un irresponsable y si algo le pasa...- dijo sin terminar la oración porque salió deprisa
-Lo siento Conrad, ¿crees que ella esté bien? – preguntó Kyrian a su hermano mientras impotentes veían alejarse a Lysander.
-Sí , estará bien y me temo que Lysander va a asegurarse de ello. No sé como no se da cuenta..- reflexionó el muchacho.

Alina  se había quedado un poco rezagada para contemplar el hermoso paisaje, de pronto sintió un leve estremecimiento recorrerle el cuerpo como si cada célula de su ser se despertara, era una señal inequívoca, Lysander estaba allí.
Volvió la vista hacia atrás y lo vio  cabalgando velozmente hacia ella, aquello la intimidó y azuzó su caballo. La ponía nerviosa sentirlo tan cerca quería apurarse y encontrar a Brien o a cualquiera que pudiera interponerse, que pudiera salvarla de sus traicioneras reacciones. Lo último que necesitaba era estar a solas con Lys y menos aún si cabalgaba detrás de ella como un poseso.
La joven apresuró más su marcha y en su apuro perdió el control del animal y para empeorarlo todo , se chocó con una rama por lo que salió despedida en el aire.
Mejor dicho, quedó suspendida en el aire hasta que fue suavemente depositada en el suelo sin sufrir daño alguno. Había reconocido el aura que la había envuelto en la caída, era la magia de Lysander.
Él llegó deprisa hasta ella,  desmontó y se le acercó con el ceño aún fruncido.
-¿Te hiciste daño? – preguntó llegando a ella y cuando le tocó un brazo la chica sintió el indomable deseo de acurrucarse contra su cuerpo y permanecer a salvo allí para siempre. Sin embargo recobró el sentido común y lo empujó suavemente .
-Estoy bien, ¿qué estabas tratando de hacer cabalgando hacia mi de esa manera?, me asustaste.
-¡¿Yo?! , sólo estaba tratando de evitar que te mataras. ¿Qué rayos hacías tú montando en esos caballos?, podrías haberte roto el cuello
-Casi me lo rompo, pero por tu culpa. Además de qué hablas, el caballo no tiene ningún problema.
-¡¡¿Qué no tienen problemas?!!!Los caballos de Brien son salvajes  y es un irresponsable por traerte – gritó él y en ese momento el conde mencionado hizo su aparición
-¿Sucede algo? – preguntó el muchacho que miraba sorprendido  ya que tanto Alina como Lysander discutían furiosos
-¡Claro que sí! Por culpa de sus caballos ella podría haberse hecho daño
-Casi me mato por ti, no por sus caballos – intervino Aly antes de que el conde pudiera decir algo
-¡Yo te salvé!
-No era uno de mis caballos – interrumpió el conde-  me aseguré que ella montara un animal manso, el más manso de los establos del rey
-¡¿Qué?! – exclamó Lys sorprendido. Si en verdad ese era el animal más manso no quería ver a uno bravo pero también significaba que él había actuado como un estúpido y las palabras de Alina  se lo confirmaron.
-¡¡Eres un estúpido Lysander!!
- Nos preocupamos – se excusó él evitando confesar que era el único que había salido corriendo como un loco al imaginarla en peligro
-¡Yo estaba perfectamente bien! No necesito que hagas de caballero andante para mí
-No creo que sepas lo que haces Aly – intentó calmarla sin quitarle los ojos de encima al conde que permanecía a poca distancia de la chica  manteniendo silencio. Era un hombre inteligente y adivinaba que si no intervenía, él saldría ganando.
-¡No!, esto es demasiado, no quiero que te acerques a mi  jugando a ser mi hermano mayor. Hubo un tiempo en que hubiese dado cualquier cosa por tus cuidados pero ya no, sólo mantente alejado de mi  Lysander, no te necesito – dijo ella ignorando el hecho de que “ese tiempo” del que hablaba habían sido apenas unos minutos atrás,  antes de que él lograra irritarla.
- No tienes que preocuparte  yo no tengo  el mínimo interés en cruzarme en tu camino – respondió Lys montando a su caballo pero antes de marcharse miró al conde y le lanzó una advertencia -¡Cuídala!
“¿Cómo podía amar a ese hombre?”, se preguntó Alina, era un arrogante insoportable, claro que también era noble, defendía la justicia y usaba su prodigioso don para hacer el bien, nunca para dañar. También  amaba a los suyos, podía ser divertido, dulce y cuando  lo había visto preocupado por ella  su mundo se había estremecido. Luego todo se había vuelto una pesadilla, los dos gritándose como si fueran un par de salvajes y ella sintiéndose tremendamente enfadada sin saber por qué, aunque si era sincera estaba frustrada porque él no la quería. Pero ya no tenía que preocuparse por nada, le había pedido que se alejara y él había accedido encantado.
-¿Alina te encuentras bien? – preguntó el conde y sólo entonces la chica recordó su presencia
-Sí – respondió dedicándole su mejor sonrisa- lo siento, te importaría si volvemos al Palacio
-Claro que no, vamos- dijo él y regresaron caminando. Después de lo sucedido ninguno se animaba a volver a montar. La furia de Lys todavía permanecía en el aire

Tras la intempestiva salida de su hermano, Kyrian había averiguado que Aly no estaba montando  uno de los caballos a medio domar de Brien, sino un tranquilo animal con el que no corría riesgo alguno, por lo tanto habían permanecido tranquilos.
Dadas las circunstancias, Conrad no pudo evitar la tentación de molestar a su  mellizo, así que se sentó a esperarlo.
-¿Cómo fue tu rescate? – preguntó apenas el muchacho entró  
-Esa pequeña desagradecida, juro que la próxima vez dejo que se estrelle en el suelo y se rompa su hermoso cuello
-¿Así que ella no estuvo muy contenta?. No imagino por qué, después de todo estaba paseando tranquila en un caballo inofensivo, de hecho estaba en una cita que seguramente interrumpiste con poca diplomacia.
- Juro que no te entiendo Conrad, ¿es que a ti no te importa?
- Sí, pero no pienso ponérmela en contra yendo a rescatarla cuando no lo necesita.
-Yo tampoco lo haré nunca más.
- Lys no te engañes, acudirás una y otra vez, como lo has hecho siempre desde que éramos pequeños…no puedes evitarlo –dijo con una sonrisa burlona.
- ¡Cállate de una vez! – exclamó Lys  y salió. La sonrisa de Conrad se ensanchó un poco más, pero cuando fue a beber de la copa que tenía en la mano y encontró al líquido totalmente  congelado como un bloque de hielo pensó que  su hermano había perdido su sentido del humor.


“Él era un hombre adulto y hacía tiempo que había dejado las niñerías  de lado, ¿qué se suponía que hacía siguiendo a Alina en sus citas? “
Bueno, después de todo no era tan extraño – se respondió Lys – lo había hecho con Kyrian y lo haría con Iolhen cuando llegara el momento ,claro que Alina no era su hermana y le había dejado más que en claro que no lo quería cerca.
Pero ella era una muchacha inocente y él no podía dejarla en las garras de cualquiera, además desde donde estaba era imposible que ella o William de Rhys lo vieran, sólo quería asegurarse  de que todo iba  bien.
Estaba escondido entre los árboles mirando como Rhys se acercaba cada vez más a Aly  mientras la muy incauta lo miraba con sus grandes ojos verdes como si fuera alguna clase de héroe o le dijera algo que nadie más le había dicho antes. Esa chica era un problema.
El hombre seguía acercándose a ella y era obvio que estaba a punto de besarla. “¿Dónde rayos estaba metido Conrad cuando se lo necesitaba?”.Su hermano había dicho que iba a cortejar a Alina y había estado más que dispuesto a descuartizarlo cuando él la besó, pero ahora no interfería en los avances de William, tendría que haber estado allí cuidándola pero no se lo veía por ninguna parte.
Por lo visto estaba solo él para hacer algo y dado que conocía a Aly de toda la vida, no iba a renegar de su deber.

William, Señor de Rhys, estaba a punto de besarla y Alina no sabía que hacer. En realidad, aunque muriera antes de confesarlo, Lys había sido el único que la había besado en toda su vida y la aterraba dejar a otro borrar aquel recuerdo.
Por otra parte si quería olvidarlo debía seguir adelante y eso incluía saber que sentía al ser besada por William.
Cerró los ojos, percibió como el hombre se le acercaba y acariciaba su rostro, entonces lo escuchó…un ruido seco que le hizo abrir los ojos.
En el momento que William de Rhys se inclinaba hacia ella, una rama del árbol se partió y cayó sobre la cabeza del hombre, no era grande como para lastimarlo seriamente pero sí lo suficiente para darle un buen golpe y un  agudo dolor de cabeza.
-¡Oh William!, ¿estás bien? –preguntó ella preocupada
-Sí, no te preocupes. Igualmente, será mejor que volvamos
-Sí – respondió ella sintiéndose aliviada de que el clima romántico hubiese tenido un fin tan abrupto.
-De todas maneras hay algo que quiero hablar contigo y preferiría hacerlo en una sala, no creo que este sea el lugar más adecuado.
-Por supuesto –asintió ella, dándole el brazo.

La pareja pasó muy cerca de Lys sin notar su presencia agazapada entre los árboles.
Hay algo que quiero hablar contigo”, había escuchado claramente Lysander que el Señor de Rhys le decía a Alina y lo había intrigado profundamente.”¿Cuáles eran las intenciones de ese hombre para con Aly?”.Fuera lo que fuera, él lo iba a averiguar. Había llegado el momento de tener una seria charla con William, después de todo Alina no tenía un padre que se ocupara de eso y los hombres  de su familia estaban lejos. Tampoco podía contar con Conrad, bueno en realidad no sabía qué le pasaba a Conrad  por la cabeza, ya que no parecía interesarse en lo que le sucedía a la muchacha.
Por otra parte estaba su cuñado Lombard, como príncipe  y anfitrión estaba dentro de sus atribuciones encargarse del bienestar de sus invitadas, más aún teniendo en cuenta lo que significaba Alina para Kyrian pero Lys no creía que fuera una  buena idea pedirle ayuda. Más allá de todo Lombard también era amigo de  Rhys  y tal como estaban las cosas, Lysander temía que unas cuantas palabras bonitas de este bastasen para que el príncipe le entregara a la muchacha envuelta para regalo.
Por un segundo, Lys se arrepintió de no haberle arrojado todo el árbol encima al hombre ,en lugar de una inofensiva rama, aunque al menos había detenido el beso y eso lo hacía sentir muy conforme consigo mismo.

Estaba buscando a Conrad para contarle lo sucedido cuando escuchó voces  provenientes del salón, eran su hermana y Alina.
-¡William  me propuso casamiento! – le contó sorprendida Aly a Kyrian cuando una voz tensa la interrumpió desde una corta distancia
-¿Aceptaste? – preguntó Lys que apoyado en el marco de la puerta había escuchado la conversación
-¡Lysander Likaios! – lo reprendió Kyrian  por  espiar, pero los ojos de él seguían fijos en la joven pelirroja exigiendo en silencio una respuesta a su pregunta
-Claro que no, casi ni lo conozco – respondió Aly confusa  por la interrupción y por la hostilidad en la mirada azul
-Tal vez debieras haberlo hecho, después de todo Kiky sólo trató un par de días con Lombard , antes de aceptar casarse con él y según parece es feliz. No lo dejes escapar Alina, no  hay muchas posibilidades de tener un  buen  matrimonio...esta puede ser tu oportunidad -comentó cáusticamente.
-Tienes razón, debiera haber aceptado. Hay pocos candidatos adecuados  - respondió Alina como si devolviera el golpe. Los dos continuaban mirándose fijamente   como si fueran enemigos que se medían a la distancia, cada uno dispuesto a dar el próximo golpe.
-¡Rayos Lysander! – expresó Kyrian y con un simple gesto de su mano cerró las pesadas puertas, dejando  fuera de la habitación a su hermano que profirió un sonoro quejido.
Ese día, varias personas se asombraron por los truenos que estremecieron el cielo sin que hubiese la más mínima señal de tormenta.
Si alguno sospechó que el causante fuera un  joven mago de ojos azules y aspecto furioso que atravesó maldiciendo los pasillos, se guardó muy bien de comentarlo en voz alta.
-No tiene cerebro, lo siento Aly – se disculpó Kyrian mirando a su compungida amiga.
- Antes todo era diferente, al menos  si no éramos amigos nos llevábamos bien. Ahora tengo la sensación de que cada vez que nos vemos terminamos atacándonos el uno al otro, es como si ya todo se hubiese roto.¡Me hace enfadar tanto!-dijo la chica y su amiga no estuvo segura si se refería a la irritante personalidad de su hermano o a la situación de que todo estuviese tan mal entre ellos.

Esa noche Alina tomó la decisión que había postergado por tanto tiempo, había llegado el momento de volver al Castillo Navarre, su hogar desde que su padre muriera, y dejar atrás lo que sentía por Lysander Likaios.
El día anterior su abuelo le había enviado un mensaje diciendo que ya había regresado a sus tierras y que allí la esperaban, la previsión de Dominick  la hizo sonreír. “¿Acaso el habría adivinado lo que sucedía, incluso que ella necesitaría su apoyo?”, su  familia era asombrosa y Aly se alegraba de tenerlos, serían el mejor refugio para curar sus heridas de  amor.
Lo primero que hizo en la mañana fue hablar con su amiga.
-Vuelvo a casa –dijo y no necesitó explicar mucho más porque  Kyrian lo leyó en sus ojos.
-Alina…
-No te preocupes estaré bien, pero es momento de terminar con esto. Debí hacerlo antes…
-Hubiera deseado que todo fuera diferente
-Lo sé amiga, pero ya sabes que dicen que el corazón tiene sus propias razones y yo no  pude elegir a quien  amar. Pero ya no puedo seguir así, esperando por un amor no correspondido o con el miedo constante de enterarme que Lysander ama verdaderamente a alguien y va a casarse. Cada vez que me escribes una carta temo que contenga esa noticia…
- Siempre pensé que él te rompería el corazón, aunque también desee que te convirtieras en mi hermana de verdad.. Puedo presentarte  a alguien…
-No tienes cura Kyrian – dijo Aly con una sonrisa- , tal vez algún día acepte tu propuesta de ser casamentera, pero aún no estoy preparada. He tomado una decisión, sin embargo aún no me  imagino amando a nadie más, la sola idea de darle hijos a otro hombre que no sea Lysander me  espanta …pero algún día estaré lista.
-Sí – contestó Kyrian fingiendo creerle- y entonces yo te ayudaré a encontrar al mejor candidato
-¿No confías en mi buen juicio?- preguntó con mordacidad
-Para nada – contestó la muchacha y la abrazó  efusivamente

La joven pelirroja se acercó hasta  Conrad para despedirse.
-¿Te vas?-preguntó Conrad aproximándose a Aly
- Sí, ya no tengo nada más que hacer aquí.
-¿Estás segura?- preguntó estudiando su expresión con aquellos ojos clarísimos que parecían ver más allá.
-Lo estoy. Gracias por todo lo que has hecho Conrad y no me refiero a ahora solamente. ¿Recuerdas cuando tenía catorce y ustedes le cambiaron el color de pelo a las gemelas?
-Sí, era un lindo verde...
-Sí – dijo ella con una sonrisa- y yo te pedí que me cambiaras mi color de cabello a  rubio
-Porque Lys miraba mucho  a  Tanya Beron que era rubia...- dijo él
-¡Lo sabías...!- exclamó  ella sorprendida
-Claro por eso no lo hice, eres hermosa tal cual eres y él es un idiota...
-Has sido un gran amigo Conrad Likaios....
-Digamos que sé lo que se siente al amar sin ser correspondido...- confesó él con tristeza en la voz
-¡Oh Conrad! ¿Algún día me contarás quien es ella?.
-Creo que no pelirroja, incluso nombrarla me cuesta – le respondió con una sonrisa cansada
-Somos un par de casos perdidos...- dijo ella abrazándolo.
-Cuídate pequeña. 
-Estaré bien – respondió Aly sin mucha convicción.

 Conrad fue a ver a su hermana apenas dejó a Alina.
-Bueno Kiky, ¿tienes un plan B?
-No, me temo que no. Tal vez sea lo mejor. Aunque puedes convertir a Lysander en una rata. Al menos me sentiría mejor.
-No, ya lo intenté hace unos años y no resultó.
-¿Fue cuando le crecieron los dientes y papá tuvo que intervenir, verdad?- recordó risueña
-Sí-  respondió él con una carcajada recordando el memorable acontecimiento



Había escuchado un rumor que no le había gustado  y deseaba confirmarlo, así que caminaba deprisa por los pasillos que llevaban al ala privada del palacio donde vivía su hermana.
En su apuro, no vio a Lombard hasta que chocó con él.
-¿Dónde vas  tan apurado?
-Busco a mi hermana – respondió el joven con brusquedad
-Si buscas a mi esposa está en el salón, pero será mejor que te calmes antes de ir a hablar con ella – le aconsejó  el príncipe al notar el estado de ánimo de Lysander.
- Es mi hermana y es una pequeña entrometida – dijo el joven alejándose, pero Lombard lo detuvo por un brazo.
-Es mi esposa y no me importa quien seas o lo que puedas hacer, te tranquilizarás antes de hablarle y la tratarás bien o te las verás conmigo, ¿entendiste?– advirtió con seriedad y eso hizo que Lysander se calmara y esbozara una  breve sonrisa.
-Está bien, me comportaré.
-Lys lo digo en serio…
-Mi hermana acertó contigo, eres un buen marido para ella y créeme Lombard es una suerte que no tenga que preocuparme en destrozarte – le dijo antes de soltarse y continuar su camino.

Llegó hasta el salón y  se quedó un  instante observando a su hermana menor hasta que esta levantó la mirada y clavó sus ojos celeste como el cielo invernal  en él .Definitivamente Kyrian había estado esperando su visita.
-¿Dónde está Aly? – preguntó Lysander a su hermana
-Se fue a su casa esta mañana
-¿Se fue sin despedirse y sin escolta?
-Se despidió de mi y de Conrad...además  nunca la dejaría marchar sola –respondió altanera  mientras Lysander se derrumbaba sobre un sillón.
Se lo veía extraño  sentado allí con la desesperación pintada en sus ojos, además el contraste entre el delicado mueble y el aura casi salvaje que desprendía el muchacho era notable
-Yo..- intentó decir pero no encontró palabras y se revolvió el cabello con inquietud. 
Kyrian se apiadó de él, se  le acercó  y se sentó a su lado pegando su menudo cuerpo al de su fuerte hermano. Su abuelo solía decir que el tamaño pequeño de las mujeres de la familia era compensado por la fortaleza de sus espíritus, parecía ser que su hermano necesitaba de esa fuerza.
-No quería quererlo – dijo ella en voz baja y Lysander la miró  sin entender.
-¿De qué hablas Kyrian?
-Yo no quería querer a Lombard, de la misma forma que la abuela no quería querer  a nuestro abuelo o papá a mamá. Era miedo, yo sabía que podía superar cualquier cosa, excepto que él me hiriera, jamás me recobraría si Lombard me lastimara…pero tampoco podía vivir sin él, así que tuve que ser valiente para permitirme amarlo .Todo salió bien, sé que nadie cuidará mi corazón como él lo hace porque yo cuido el suyo de la misma manera. El amor verdadero no hace daño Lys. – explicó ella y al recordar su reciente encuentro con su cuñado, Lys tuvo que admitir que Kyrian no podía estar en mejores manos
-¿Aly?-  preguntó  él intensamente turbado y en aquella brevísima palabra dejó entrever todas las dudas que sentía
-Necesitaba alejarse Lys...
-Yo necesitaba verla Kyrian.
-Búscala  entonces, ya sabes donde vive.
-¿Para qué? es obvio que no le intereso, se marchó sin decirme nada – protestó él
-Lysander ella te amó incondicionalmente durante mucho tiempo pero sólo salió lastimada, si en verdad tú no sientes lo mismo déjala marchar
-¿Y si la amo? – preguntó él
-Ya te lo dije, búscala...
-También dijiste que me amó Kyrian, eso es pasado.
-Nadie puede dar todo a cambio de nada Lys y ella merece que corras el riesgo. Un amor así no puede desaparecer en un segundo, tal vez puedas rescatarlo y si no,  al menos lo habrás intentado. Se lo debes. –le dijo la joven y se levantó  sabiendo, que era el momento de dejar que su hermano tomase una decisión, lo dejó solo.

Estaba  sentado en la hierba, reflexionando sobre lo que le había dicho su hermana cuando Conrad apareció.
-Eres un necio Lysander...- exclamó Conrad sentándose junto a su mellizo
-¡Vaya! Primero me pegas y ahora esto...¿qué fue del cariño fraternal? – contestó en broma
-Sabes bien que no usé toda mi fuerza aquella vez .
-¿Debo agradecerte?
-Lysander vas a perderla y no por mi...- dijo con impaciencia
-¿Hmm?
-La quiero como a una hermana, siempre ha sido así...sólo quería que tú  te dieras cuenta de lo que sientes .
-Supongo que lo sabía pero pudiste usar otro método – sugirió con una media sonrisa y su hermano descartó la posibilidad con un gesto.
-Noo, las sutilezas no funcionan contigo ¿Qué vas a hacer?
-Nada...
-¿¡Nada?!
-Durante los últimos días se paseó  con cada hombre menor de cuarenta que hay en la Corte y ni siquiera se detuvo a mirarme una vez...
-Es culpa de Kyrian, le preparó  una agenda asegurándose  de mantenerla alejada de nosotros...
-¿De ti también?
-Sí, nuestra hermanita  es implacable cuando se trata de Alina.
-Siempre pensó que yo no era bueno para Aly, supongo que tenía razón.
-Lysander...ella te quiere
-Ese es el problema Conrad, ya no siente lo mismo, me lo dijo el día del incidente con los caballos.
-Justo cuando tú aceptas lo que sientes por ella...no te rindas. Pelea
-Ya no importa.
-Entonces no la mereces Lys – dijo finalmente Conrad dejando a su hermano.

Lysander había heredado el espíritu inquieto de sus padres, esto sumado al poder que esgrimía  convertía su alma en una cuna de tempestades. A veces sentía que estaba en un combate continuo donde todo era movimiento y turbulencia, excepto cuando Aly estaba cerca.
La dulzura de ella le daba paz y control, siempre había sido así...siempre había sabido que Aly estaría allí para él, para calmar su lado salvaje. Porque de alguna forma ella era más poderosa que él, la chica tenía un fuego propio que podía calmar el suyo, siempre tan tranquila, siempre tan dispuesta a  amarlo. Sin embargo eso había cambiado y por primera vez  en su vida Lysander Likaios entendía en plenitud  lo que significada Alina para él.
En los últimos días había estado muerto de celos, aunque recién ahora podía reconocerlo, no quería que ella dejase de quererlo. Lo habían llamado necio, estúpido y cobarde…tenía que demostrarse a sí mismo que no lo era.
Iba sonriendo al dirigirse a las caballerizas.
Durante más de cincuenta años las dos familias habían sido amigas, por lo que aquel lugar era casi una segunda casa para él, sin embargo parado frente a la entrada del Castillo Navarre Lysander hubiese preferido enfrentar una horda de magos malvados que entrar.
Agradecía que Conrad y Blaze no estuvieran cerca porque si no jamás lo dejarían en paz. Él era capaz de cambiar el curso de los vientos y  estaba aterrado por ir a hablar con una mujer.
En verdad era como decía Kyrian se necesitaba valor, pero la opción de dejarla ir era inaceptable, con seguridad guió a su caballo y entró al Castillo.
-Vengo a ver a Alina – anunció Lysander al pelirrojo que le bloqueaba  el paso y que resultaba ser primo  de la chica en cuestión, hijo mayor de Lukan Navarre y gran amigo del joven mago..
-Ella no quiere verte Lysander – respondió Matt y apoyó una mano en su pecho para detenerlo
-Matt déjame ir, tengo que verla
-Lysander  entiende, ella ya sufrió mucho por ti. Vete
-Vuelve a tu casa cachorro – intervino Dominick que entraba para ver la discusión-
-No pueden detenerme – insistió Lys
-Sé que no puedo, pero  por la amistad que nos une sé también que eres un hombre de honor y que no usarás tu poder contra mí – le dijo Matt y Lysander se rindió
-Está bien Matt, sólo dime algo ¿ella está aquí, en su habitación?
-Lysander....
-Por favor necesito saber aunque sea eso
-Sí Lys, está en su habitación. Ahora márchate
-Está bien – respondió el joven y se alejó pasando junto a Dominick que lo vigilaba ceñudo


-¿Alina? –llamó Matt entrando a la habitación de la joven
-¿Ya se fue? – preguntó ella y notó que su primo estaba agobiado por algo
-En realidad Aly, hay dos dragones afuera – confesó él
-¿Hay qué?- preguntó incrédula la chica
-Dragones, estoy seguro de que son una ilusión creada por Lysander, pero deberíamos asegurarnos. Ya sabía yo que esa aceptación suya de marcharse había resultado muy fácil...
-Está bien, no te preocupes – respondió ella y ese momento un grito los interrumpió.
-¡¡Alina!! – llegó la potente voz de Lysander  desde el exterior  y despidiendo a Matt, la joven se asomó al balcón para ver que  se proponía Lys.
Lysander estaba debajo con la espada desenvainada en un gesto teatral con dos impresionantes dragones a su lado.
 Las criaturas  eran magníficas,  de una belleza sobrecogedora que sólo la magia de Lys podía conjurar pero ella sólo tenía ojos para ver al joven, que era mucho más deslumbrante.
-¿Qué haces aquí Lysander? -preguntó ella impresionada. Había partido de la Corte sin la más mínima esperanza de que él la siguiera pero un día después de su llegada Lys estaba allí. La joven había pedido que no lo dejaran entrar porque ya era hora de madurar y dejar de construir castillos en el aire. Sin embargo él estaba allí  con dragones flanqueándolo  y una actitud que Aly nunca había visto antes en él.
-Hola  mi dama -  dijo con una sonrisa que invariablemente estremecía el alma femenina – quiero ser tu caballero andante y  derrotar a cualquier dragón que te acose...aunque yo los cree.
-Lysander – protestó ella.
- Necesito que me escuches Aly, sólo un momento – rogó él y ella nunca le había escuchado rogar así.
La joven asintió con un breve gesto de cabeza y hubiese jurado que los dragones de Lys habían resplandecido ante su respuesta


-Abuelo, Lysander está armando un buen espectáculo allá afuera...- comentó Matt acercándose a Dominick, Nayla  y  Lukan que descansaban en el salón.
-Déjalo Matt, ya avisé a la gente que los dragones son falsos .Después de todo Lysander es un Backdalion y ellos son bastantes complicados para esto de las declaraciones. Cuando termine nos encargaremos de él...
-¿Y cómo somos nosotros  con las declaraciones? - preguntó Matt con una sonrisa traviesa
- Lo hacemos mucho más sencillo...
-¿En serio?, ¿me podrías explicar tu teoría? - intervino Nayla acercándose a él
-Sí. Encontramos a la chica perfecta y no la dejamos ir – respondió Dominick ganándose una mirada enamorada de su esposa

Mientras tanto, ajeno a las deliberaciones familiares Lysander seguía con la misión de su vida.
-Dime algo Aly, ¿Por qué permitiste que te besara aquel día?
-Lys...
-Respóndeme
-¡¡¡Porque eras tú!!!! ¿Por qué me besaste Lysander? – preguntó ella a su vez.
-Porque no pude evitarlo – dijo él esbozando una extraña sonrisa y Alina sintió que sus esperanzas morían, necesitaba otra respuesta no quería  ser sólo un impulso que él no controlaba. El dolor resplandeció en su mirada
  Entonces él avanzó hacia el muro. Murmuró  un hechizo que hizo crecer el césped como hiedra contra la pared hasta el balcón. Luego sin demora, se trepó y comenzó a escalar.
La chica lo observó con el corazón en un puño, temiendo que él cayera  y temiendo lo que iba a decirle
Cuando llegó al balcón, saltó dentro y se acercó a ella hasta que sus alientos se mezclaron. Él tomó su cara entre sus manos y la miró fijamente
-No lo entiendes, ¿verdad?. No pude evitarlo porque es el sentimiento más fuerte que he tenido en toda mi vida. Te besé porque era lo que más deseaba en este mundo, porque tú  eres lo que yo más quiero Alina. Quisiera ser tu caballero andante, y todo lo que tú desees...te amo. Lamento haber sido tan tonto pero quiero recuperar tu amor. Por favor cariño, dime que aún tengo una posibilidad, dime que no te perdí, que aun  hay esperanza –rogó él mientras ella lo observaba estática.
 Alina quería creer aquellas palabras, pero tenía miedo. Durante tanto tiempo había ansiado escuchar aquella declaración pero le resultaba difícil pensar que repentinamente  Lys la amara. Sin embargo al mirarlo a los ojos descubrió que era verdad, tenían una calidez nueva  y estaba dirigida sólo a ella. Tal vez el amor no podía medirse con tiempos, no había un principio, sólo sucedía. Tal vez milagrosamente Lysander la amara tanto como ella lo amaba.
 -Nunca ..- empezó a responder ella y él tembló ante el gris futuro  que le esperaba si la perdía- nunca  me perdiste Lysander. Te he amado y te amaré siempre  –confesó  la joven  y Lysander la besó .En ese instante sintió que  encontraba su casa, que lo que había sentido al besarla la primera vez no había sido casual, con ella sería siempre así porque la amaba.

Apenas un rato después Dominick entró a la habitación interrumpiendo los besos.
-Dadas las circunstancias Lysander Likaios  supongo que harás lo correcto, porque no es muy honorable entrar de esta forma en la habitación de mi nieta
-Claro Dom, ella ha accedido a restaurar mi honra casándose conmigo...- contestó con una sonrisa y creyó percibir un gruñido en el viejo guerrero y una risita por lo bajo de Aly
- Alina ,cariño, ¿lo mato o te lo quedas? – preguntó Dominick  con ferocidad y Lysander tuvo una clara idea de lo que había sido aquel hombre en su juventud.
-Creo que después de todas las molestias, que hemos causado, debo quedármelo abuelo. Es una cuestión de honor y además no quiero que nada le suceda porque  tendría que explicárselo a su familia…
-Sí y aunque no parezca ellos me quieren bastante – acotó Lys divertido. Ahora que tenía  la mano de  Alina firmemente agarrada a la  suya, no sentía ninguna preocupación.
-Es tu decisión cariño – dijo Dominick con el ceño hosco
-Me lo quedo abuelo, para siempre – dijo Aly mirando al hombre que amaba
-Todo tuyo – le  dijo Lysander y a riesgo de su propia vida la besó para probárselo. Porque su cuerpo soportaría algún que otro golpe de Dom pero su alma ni un segundo sin Alina.



3 comentarios:

  1. hola, me encantan tus novelas, sobre todo esta saga, gracias por escribirlas, aunque ya tengo un arbol familiar para saber quien es hijo de quien, jajaj. gracias ojala pudieras actualizar tus otras novelas. xau

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    1. Muchas gracias, me alegra que te gusten los Blackdalion son mis personajes más queridos, quizá porque llevan años conmigo. Hasta yo tengo qu etener el árbol genealogico a mano!!!! Pronto me pondré al día! Gracias, saludos

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  2. Estas historias junto con los dramas coreanos hare un problema en mi, esperado a mi perfecto Principe Azul... Con esta historia empece la saga, pero como no le entendia la deje y comence por el principio, tus personajes me han enamorado, me hacen reir, gritar, llorar y emocionarme, tienes talento mujercita. No lo dudes!!!! Gracias por estas hermosas historias =)

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