viernes, 2 de noviembre de 2012

Los cachorros del León, tercera generación -7° cuento

Hoy 2 de noviembre se cumple el 5° aniversario de mi grupo Sagas Blackdalion, como soy una mala madre que no estará presente, quise compartir con ustedes otro cuento de esta saga mía, es el cuento que abre las historias de la 3° generación. Es extraño esto de dejar entradas programadas, casi como lanzar botellas al mar....raro...Dejo el cuento en sus manos, espero les guste...



-¿Qué ves prima?  -preguntó el muchacho casi rozando con su cabello oscuro la frente rubia de la jovencita
-A ti  -respondió ella con la mirada alienada  como cada vez que las visiones venían a ella. Sus ojos dorados miraban al muchacho pero estaban viendo más allá, contemplaban algo vedado para los  demás mortales.
-¿También estamos nosotras? – preguntaron unas gemelas de ojos verdes interrumpiendo el trance.
La joven volvió a la realidad y cuando miró a sus primos reunidos a su alrededor ,ellos supieron que esta vez los cálidos ojos dorados los contemplaban realmente. Lo que la joven había vislumbrado en sus visiones se había desvanecido.

-Sí –respondió la joven con dulzura – También estaban ustedes, de hecho estábamos los siete.
-¿Sólo los siete? – preguntó Nía mirándola –¿Ni Sean, ni Kyrian, ni ninguno de los demás?
-No – respondió enfatizando su respuesta con un movimiento de cabeza – sólo nosotros siete .
La joven se quedó unos segundos observando a aquel grupo, después de la visión era como si los viera por primera vez .
Faltaba su hermano mayor, Sean Blackdalion ,primer hijo de Connor y Shara, que con catorce años cumplidos se ocupaba de “cosas de grandes”, sobretodo porque quería que su padre estuviese orgulloso de él
El que si estaba allí, liderando al revoltoso grupo era su primo Blaze, primogénito de Caleb y Fair. Era responsable como su padre sin embargo los chispeantes ojos verdes hablaban también de su sentido del humor, sabía distinguir el deber y la diversión . Aún así, sin contar  a Sean era el más responsables de la joven generación,  no así sus hermanas menores, las gemelas, cuyos rizos oscuros y ojos color jade eran un  constante anuncio de problemas.
También estaban allí Lysander y Conrad  , aunque estaba ausente su hermana menor Kyrian. Los mellizos hijos  de Kal y Dionis llevaban en la sangre la peligrosa combinación de la magia y el carácter Blackdalion. Eran impulsivos y tenían la creencia de que eran capaces de cualquier cosa, creencia que ponían a prueba constantemente con todo tipo de aventuras.
Elanía  ,“Nía” , hija de Ennis y Bladian era  otra integrante del grupo de siete. Era una inteligente  joven de doce años alta y desgarbada , con asombrosos poderes que ponía la cuota de sensatez necesaria, sobretodo cuando era necesario dominar a los mellizos, ya que era la única que  contaba con recursos para hacerlo .
Por último estaba ella misma, Kristana Blackdalion con trece  años recién cumplidos igual que Blaze. Tenía cabello rubio como Connor  y  los ojos dorados como su madre. Había heredado también de su bisabuela materna el don de la visión que le permitía  ver lo que sucedía lejos de  ella e incluso entrever el futuro.
Su abuela  Elady había dicho alguna vez que alguien con el don de la visión nunca era joven del todo y en aquel momento Kristana se sentía  infinitamente  vieja  porque sus visiones le habían mostrado aventuras y peligros. A veces sentía  que vivía muchas vidas y una extraña sonrisa cruzó su cara infantil cuando respondió al llamado de Blaze.
-¿Estás bien Kristana ? - preguntó preocupado y ella asintió.
Blaze tenía debilidad  por Kristana, tal vez porque al tener la misma edad más que primos eran mejores amigos o porque sentía que era la más frágil de las mujeres de la joven generación, y por eso despertaba en él el legendario instinto protector de los Blackdalion.
De hecho,  Elanía tenía su poder para defenderse, Kyrian también aunque no lo utilizara y además poseía un carácter “espinoso” que la mantenía a salvo. Sus hermanas, las gemelas, bueno...aunque él siempre estaba pendiente de  ellas , tenía la íntima convicción de que ellas eran un peligro del que los demás debían cuidarse, sin contar con que eran tan buenas espadachinas como Kyrian.
En cambio Kristana,  era diferente. Con su precoz entendimiento Blaze  sabía que el don de la visión la hacía vulnerable. Aquella capacidad de ver lo que los otros no podían, de enredarse en los hilos de la vida y la muerte , la debilitaban. De hecho, ella no podía controlar su don y la mayoría de las veces no podía modificar lo que sucedería y eso era un peso muy grande para su alma.
Krista tenía un espíritu fuerte, después de todo era digna hija de sus padres, pero no tenía magia para defenderse, no manejaba espadas y poseía un carácter demasiado dulce. Por todo eso , Blaze siempre pensaba en su prima como un suave rayo de sol y era capaz de dar la vida por cuidarla, por evitar que algo eclipsara su luz.
-¿Qué tal si volvemos a casa para comer? – sugirió Conrad quien en plena etapa de crecimiento pensaba constantemente en comida , y de esa manera llamó la atención de sus pensativos primos.
-Me parece buena idea – respondió Blaze y ayudó a Kristana  a incorporarse ya que ella estaba sentada sobre una roca.
Los demás se  unieron a ellos y  charlando emprendieron el regreso al Castillo de los Cerezos.
-¿Por qué Sean no vino? – preguntó Lysander  a Krista
-Se quedó con papá para ver algo sobre las cosechas, no sé muy bien, pero mañana llegan los dos  para asistir a la Feria.  ¿Y Kyrian?
-Decidió quedarse en casa con Aly que llegó esta mañana. – contestó Lysander con fastidio pensando en la pequeña nieta de Dominick que apartaba a su hermana de ellos.
-¿Y que hay de Teod y Jace, este año no vienen a la Feria? –preguntó Kristana a su prima Elanía haciendo referencia a los inseparables compañeros de juego de la niña
-Jace está con gripe y debió quedarse, Teod prefirió permanecer junto a él.
-¡Lástima! , se los va a extrañar – exclamó  Conrad que congeniaba bastante bien con los jóvenes magos de Dalalbión
- No puedo esperar hasta mañana  ....- dijo Ariadne , una de las gemelas , que ya imaginaba  las maravillas que encontraría en la Feria.
-Espero que no tengan ningún plan que nos haga correr tras ustedes – exclamó su hermano mayor mientras le revolvía los brillantes rizos oscuros .
-¡Blaze! – protestó la niña con su mejor gesto de ofendida dignidad
-Bien, no pienso perderles la pista – insistió el joven – ni a ustedes , tía Kalymera no puede tener disgustos en su estado - les aclaró a sus primos quienes sonrieron  con un  poco convincente rasgo  de inocencia.
-Apurémonos ,  yo prefiero ocuparme hoy de mi cena y mañana de lo que nos traiga el día – intervino Elanía
-¡El que llega primero  come el doble! – gritó de pronto Lysander Likaios  echando a correr.
Entre risas los demás se lanzaron tras él,  hacia la seguridad y el amor que los esperaba en el Castillo de los Cerezos donde la familia completa se había congregado para asistir a la Feria anual.

La aldea se había vestido con los colores de los distintos puestos y la alegría bulliciosa de la gente.
Una vez al año llegaban mercaderes de todos los rincones a las tierras de los Blackdalion y todos esperaban ansiosos el acontecimiento. Era fascinante sumergirse en un mundo exótico sin alejarse del hogar. Además de los comerciantes,  llegaban artistas callejeros que convertían los días de feria en una fiesta constante.
La familia a pleno  estaba vagando por los distintos puestos y disfrutando los espectáculos.
    Nía se había quedado contemplando a un lanzallamas,  le resultaba frustrante que aquel hombre pudiera manipular el fuego cuando ella con su inmenso poder no lograba hacerlo. Aunque sabía que  sólo era una cuestión de tiempo que lograra manejarlo, era obstinada y le dolía el fracaso.
- Pronto lo lograrás cariño  – sintió que le decía con ternura su padre quien  comprendiendo su estado se había parado junto a ella.-¿Qué te parece si vamos a comprar unos dulces?- propuso Ennis Blackdalion tratando de alegrar a su pequeña hija
-Está bien papá,  ¿podemos llevarle a Jace y Teod ? - preguntó ella recordando a sus amigos -Claro  también a Dylan  y a tu madre , así nos adelantamos a sus antojos – aceptó Ennis contento de que la melancolía abandonara a Nía

 Blaze se había quedado mirando  una hermosa espada labrada y junto a él , Caleb pudo percibir el anhelo en los ojos de su hijo. Blaze parecía alimentarse de las historias heroicas de viejas batallas, en él bullía el deseo de tener aventuras y probar su valor.
-Aún eres joven para una espada así , es pesada para ti – dijo con seriedad Cal
-Lo sé – respondió el niño con gesto apesadumbrado y Caleb sintió alivio de que  todavía su hijo no tuviera edad para un arma como aquella. Blaze poseía una espada liviana y sencilla con la que entrenaba, su padre sabía que aquella preparación le salvaría la vida algún día, pero la espada que el muchacho contemplaba era un asunto muy diferente. Estaba hecha para matar y Caleb quería preservar la inocencia de su hijo tanto como fuera posible. Algún día sería Señor de las tierras Blackdalion, pero él prefería que fuera el pequeño de Fair durante un tiempo más.
-Vamos hijo, busquemos a tus hermanas y reunámonos con tu madre que ya debe extrañarnos- dijo Caleb abrazando por los hombros a su hijo  mayor que asintió con una sonrisa.
Por suerte localizaron a las gemelas a tiempo, que a diferencia de las demás jóvenes de la familia que estaban eligiendo telas y accesorios , se encontraban hurgando en tiendas impensadas.
Blaze le quitó una daga a una de sus hermanas antes de que se cortara, mientras Caleb le pagaba al vendedor por la brújula que su otra  hija había desarmado estudiando  su funcionamiento.
Cuando se reunieron con Fair y el pequeño Christopher en el puesto de pinturas, la cara de las gemelas dejaba muy en claro su opinión sobre la intervención de su padre y hermano, quienes  las traían fuertemente agarradas de las manos.
Connor caminaba abrazado a su esposa , buscando algunos instrumentos musicales y semillas para  los nuevos cultivos, mientras le contaba anécdotas sobre los días de feria de su infancia. Su hijo mayor, Sean , exploraba el lugar  acompañando a sus hermanos menores.
Elady iba acompañada de Bladian que buscaba géneros para armar el ajuar del hijo que llegaría en varios meses.
   Mientras tanto Dionis se veía sobrepasado ocupándose de su esposa ,que aún embarazada de ocho meses se comportaba como una niña deslumbrada e inquieta, y de  vigilar a sus hijos.
Kyrian no era problema, nunca lo era  porque poseía una madurez que discordaba con su corta edad . La niña paseaba tranquilamente junto a Krista y Aly. El pequeño Kouros  recorría la Feria en brazos de su abuelo, pero los mellizos ya habían logrado desvanecerse y cada vez que los perdía de vista durante demasiado tiempo la tranquilidad de Dionis se tambaleaba.
Sin embargo, los mellizos estaban explorando un puesto de libros, cosa que hubiese tranquilizado  momentáneamente a su padre...aunque  cuando Lysander descubrió un antiguo mapa escondido bajo la contratapa de un desgastado códice , cualquier vestigio de paz se esfumó.  Inmediatamente los hermanos intercambiaron una mirada, que como siempre bastaba para que se entendieran  sin palabras , y , tras desembolsar la cantidad de dinero requerida,  salieron con el libro y con el  inesperado secreto que ocultaba.
La palabra “tesoro” , resonaba  incesantemente en la mente de los jóvenes Likaios y resonaba con fuerza ya que los lugares señalados en el viejo pergamino  estaban cerca de su propio hogar.

Las horas en la feria estuvieron llenas de mágico encanto igual que el regreso al hogar. Adultos que charlaban animadamente, padres que cargaban  en sus brazos  a los  más pequeños que habían sido vencidos por el sueño , madres que sonreían contentas y niños que reían llenos de emoción por el día vivido , compartiendo las anécdotas con todo aquel que quisiera oírlos.
“¿Viste...?”.“¿Escuchaste ...?”.¿”Te gusta lo que compre?”.”¿Quieres un dulce? “. Las voces infantiles se superponían  mientras el sol se ocultaba.
Sólo dos niños  permanecían silenciosos, sospechosamente silenciosos .Los mellizos Lysander y Conrad estaban trazando planes.
Todos los miembros de la familia decidieron quedarse a pasar la noche en el Castillo de los Cerezos, incluso Dionis y Kalymera ya que dado el avanzado embarazo de  Kaly el mago no quería arriesgarse a retornar a su hogar tras la intensa actividad del día. Cuando se trataba de la seguridad de su esposa nada importaba, ni siquiera que su casa estuviese a menos de tres kilómetros de distancia

En plena noche , Blaze entró sigilosamente a la  habitación donde dormían Elanía y Kristana
-Despierten – las llamó con insistencia pero en voz baja.
Krista se despertó inmediatamente como si lo hubiese estado esperando. Nía sólo se despertó cuando su primo la sacudió suavemente.
-¿Qué pasa? – preguntó adormilada la joven morena
-Lysander y Conrad se marcharon...y las gemelas se fueron tras ellos.
-Digámosle a tu padre  - propuso Nía, ya completamente despierta
-No, se va a enojar mucho y también Dionis. Además no quiero que tía Kaly se preocupe . Mejor busquémoslos, no deben estar lejos...y con suerte nadie va a enterarse. Estaremos de vuelta antes de que los demás despierten.
-Blaze ...- protestó Kristana
-Por favor Kristana – le pidió él y ella aceptó .
-Comienzan las aventuras – susurró  la  joven en voz baja  , pero ninguno de sus primos la escuchó.
Un rato después los tres habían eludido la vigilancia del Castillo y cabalgaban campo abierto buscando a  los inconscientes aventureros.
Ninguno supo que también ellos eran  rastreados.
     Los mellizos sintieron un estremecimiento y supieron que alguien los seguía.
-Yo voy a ver – dijo Lysander y tras descender de su caballo se transformó en un lobo negro, el animal era pequeño  como correspondía a un joven cachorro.
En ese estado avanzó sigilosamente hasta que escuchó las voces conocidas
-Chicos somos nosotras – advirtieron las gemelas imaginando que sus primos estaban al acecho
- ¿Ariadne? – cuestionó  Lys mientras recuperaba su forma - ¡¿Qué hacen aquí?! – preguntó cuando pudo distinguir con claridad las siluetas de sus primas
-Buscamos un tesoro ...- contestó Brianna con una sonrisa deslumbrante
-¿Es que no hay nada que pueda ocultárseles? – protestó su primo
-No. Llévanos con Conrad ,Lys .
-No me digas Lys, sabes que  no me gusta -  se quejó  del sobrenombre mientras guiaba a sus primas. En cuestión de minutos los cuatro estaban sentados junto a una pequeña fogata estudiando el mapa extendido en el suelo.

-¿Por dónde? – preguntó Blaze que había perdido el rastro de sus hermanas y primos. Su interrogación se dirigió a Nía que era la única que contaba con recursos.
La joven murmuró unas palabras y a continuación delante de ellos se iluminaron las huellas
dejando un rastro que podían seguir  fácilmente.
-Gracias. Es una lástima que yo no pueda hacer eso – dijo Blaze pensando en cuanto facilitaría su tarea de hermano mayor.
-Estoy segura que Ari y Bri no piensan lo mismo – comentó  divertida Kristana  y  cabalgaron siguiendo el  claro rastro.
Los dichos de Krista quedaron confirmados por la expresión de los cuatro prófugos cuando una hora después los localizaron.
-Vamos a casa – dijo Blaze con un tono de voz que no admitía discusión.
-¡Rayos! – protestó Conrad al ser descubiertos
- No – se rebeló Lysander que no era muy adepto a seguir órdenes .
-Nuestros padres deben estar preocupados, ya tuvieron su aventura – intervino Nía
-Aunque regresemos ya se habrán enterado y nos castigarán de todos modos, así que ya que no vamos a librarnos... mejor descubrimos el tesoro y después volvemos a casa.-razonó con una lógica muy cuestionable Brianna
-¡Eso es!-apoyó su gemela
-Eso es una tontería ...-protestó Blaze ignorando la mirada compradora de sus hermanas.
-Vamos Blaze, sé divertido por una vez. ¡Es un tesoro!– trató de persuadirlo Conrad
-Es peligroso...-insistió Kristana tratando de evitar que acorralaran a Blaze
-¿Qué tan peligroso puede ser seguir un mapa? Además estamos muy cerca.- refutó Lysander
-Basta ya, nos vamos a casa ...- insistió el joven Blackdalion
-Blaze no nos obligues a usar nuestro don para escabullirnos – amenazó Conrad con una sonrisa bellaca.
-Inténtelo – propuso  Nía con los ojos azules brillando
-Elanía tú eres sólo una, nosotros dos ...¿Quién crees que ganará? – la enfrentó Lysander
-Es tonto que estemos peleando de esta manera ..-señaló Kristana
-Está bien...- se rindió Blaze – buscaremos su tesoro y luego iremos a casa, supongo que de todas maneras irán por él tarde o temprano , al menos de esta manera podemos asegurarnos de que no hagan ninguna tontería .
-Gracias hermano  , no vas a arrepentirte – dijo Ariadne
-¡Oh sí!, estoy seguro que antes de que termine el día yo me voy a arrepentir – comentó Blaze Blackdalion  siguiendo a sus primos para ver el famoso mapa.


-¿Ahora? – le preguntó un hombre a su compañero mientras desde las sombras de unos arbustos vigilaban a los jóvenes .
-No. Todavía no. Tal vez haya alguna trampa camino al tesoro, nos conviene que sean ellos quienes la prueben. Esperaremos un poco más y luego los atrapamos
-Me parece buena idea – aprobó un tercer hombre con una mueca  burlona que no llegaba a ser sonrisa y que hubiera aterrado a las madres de los jóvenes aventureros.

-Caleb – llamó quedamente Fair a su esposo
-Hmm  - contestó adormilado Caleb y entreabrió los ojos para ver a preocupación en los ojos verdes de su esposa. Eso bastó para despertarlo totalmente -¡¿Qué sucede?!
-Los chicos no están en sus camas .Blaze, las gemelas, Kristana...
-¿Los mellizos?
-Tampoco
-¡Por todos los cielos! – exclamó él y se levantó deprisa
-A lo mejor están escondidos en algún lugar del Castillo ...- dijo Fair
-Amor , tú no me hubieras despertado si creyeras eso .Debemos despertar a los demás – comentó al tiempo que  se vestía- ¿Se fueron todos?
-No .Sean, Kyrian, Aly y los  pequeños están dormidos ...
-No sé en qué rayos estaba pensando Blaze...
-Tal vez en proteger a sus hermanas – aventuró Fair
-¿Protegerlas?  Para ello debió evitar que salieran o avisarnos en lugar de ir con ellas
-Caleb , él está creciendo y quiere ser como tú...
-Yo no soy necio – contestó enfadado pensando en los peligros que podían estar corriendo sus hijos
-Eres valiente y él está buscando probarte su propio valor...
-Definitivamente equivocó la manera de hacerlo .Vamos –dijo y junto a Fair emprendió la penosa tarea de notificar a los demás.
Un rato después  un grupo de preocupados padres estaba organizándose para salir en busca de sus hijos.
- Voy  a convertir a esos dos en algo....-exclamó Dionis enojado por la nueva travesura de sus hijos
-¿No te importaría hacer algo con los míos también? – preguntó Caleb con el ceño fruncido
-¡Caleb! – protestó Fair
-Ya pensaremos que hacer después, mejor vamos a buscarlos ...- propuso Ennis
-Bien dicho, vamos ..- apoyó Kalymera
-¡Tú no vas a ningún lado!  - gritaron varias voces a un tiempo
-Mis hijos...
-Tienes que preocuparte por el bebé ahora, yo me ocuparé de los mellizos – dictaminó Dionis
-De hecho , lo mejor será que ustedes se queden aquí, nosotros buscaremos a los niños – dijo Caleb mirando a su esposa.
-Claro que no, Kaly no puede ir, pero nosotras sí...-dijo Shara poniéndose en pie
-Dian , tampoco puede ir – dijo Ennis brevemente desviando su  mirada al vientre de su esposa
-Mi hermano tiene razón, ustedes deben quedarse a cuidar a los niños .Nosotros iremos por ellos, no demoraremos mucho – dijo Conn
-Connor mi hija está allá afuera y yo voy a ir – discutió Shara
-Mi amor,  confía en mí. Yo voy por ella .
-¿Mamá qué pasa? – preguntó  la pequeña Shennara asomándose al salón
-Nada mi amor, vuelve a dormir – dijo Shara alzando  en brazos a su hija y al momento los demás niños comenzaron a aparecer adormilados e  intranquilos.
-¿Padre? – preguntó Sean que también se había despertado
-¿Son los mellizos  de nuevo ,verdad? – preguntó Kyrian con reprobación.
Rápidamente los adultos explicaron lo que sucedía y los pequeños se acurrucaron preocupados en los brazos de sus madres .                                                                                                   -Ellos las necesitan – dijo Caleb y aquello zanjó la discusión. Aunque en disconformidad, las jóvenes madres aceptaron quedarse mientras confiaban que sus esposos trajeran a sus hijos a salvo.
- Voy contigo – dijo Sean a su padre.
-No hijo, necesito que te quedes aquí .Tu abuelo viene con nosotros, así que tú estarás encargado de cuidarlos y evitar que ellas hagan una tontería – dijo Connor señalando a  su esposa y hermanas
-Está bien – asintió  el jovencito orgulloso de la responsabilidad que le confiaban
Los jóvenes Blackdalion , Dionis y Kyrios partieron a buscar a los inconscientes aventureros.
“Cuidaré a los niños” le había dicho Kyrios a su esposa antes de partir y ella supo que se refería tanto a sus hijos como a sus nietos. La dama suspiró pesarosa , a ella le tocaba lidiar con la peor parte, cuatro preocupadas madres la esperaban en el salón.
-¡Oh mamá! – gimió Kalymera y Elady se acercó a ella
-¿Qué esperabas cariño?, esos dos son dignos herederos tuyos –comentó tratando de despejar el clima de angustia.
-Son un poco peor me temo...pero son mis niños.
-Ellos estarán bien – dijo mirando en círculo a las jóvenes que la rodeaban- La única vez en que yo me preocupaba de verdad por ustedes era cuando estaban solos, porque sabía que si estaban juntos nada podía pasarles. Se protegían unos a otros y allá afuera hay siete de mis nietos y me tranquiliza saber que están juntos .
-Pero son sólo niños ..- dijo Bladian
-Niños muy especiales. Son inteligentes, saben defenderse y además tres de ellos tienen el don. Yo diría que tendríamos que temer por quien se cruce en su camino y no por ellos Además sus padres están buscándolos y ellos no van a dejar que nada   malo les suceda.
-Yo no puedo quedarme aquí sentada – protestó Shara y se levantó con la clara intención de ir a buscar a su hija.
-Mamá tienes que quedarte  aquí – intervino Sean que  había estado vigilándolas – Le prometí a papá que te cuidaría – agregó y Shara lo miró sorprendida. Estuvo a punto de replicar que ella era la encargada de cuidarlos y que él sólo era un niño, sin embargo la decisión en los claros ojos grises , la seguridad en su postura la hizo percatarse por primera vez de lo rápido que estaba creciendo su hijo mayor, y calló. Algo le dijo que ya no podía tratarlo como a un niño pequeño
-Sean...sé lo que dijo tu padre , pero estoy muy preocupada por Krista
-Ella está bien, confía en mí – dijo él con una inusual certeza y su madre lo miró sorprendida
-¿Cómo lo sabes? ...¿Sean acaso  tú...? – empezó y él entendió que hablaba de las visiones
-No, no puedo “ver” como  lo hace Krista ,pero si tengo tu “sexto sentido” cuando se trata de ella y sé que está bien. Mamá por favor, confía en mi padre y en que todo saldrá bien –pidió él
-Está bien hijo – asintió ella y lo abrazó por los hombros al tiempo que volvía a sentarse junto a su suegra y cuñadas.
-¿Ya volvieron? – preguntó Shennara asomándose una vez más, era tal vez la más inquieta y no lograba dormirse por la curiosidad.
--Todavía no cariño – le contestó su abuela y Sean se adelantó.
-Yo me encargo – dijo el jovencito rubio dirigiéndole una sonrisa a su madre y alzó a su hermanita – Vamos a dormir Sheny, te contaré un cuento y cuando despiertes todos estarán de regreso.
-Eso espero – susurró Shara con un leve estremecimiento una vez que sus hijos se marcharon                                                                                                                                                       -Así será – dijo Elady y las cinco mujeres agradecieron estar juntas para afrontar ese momento
Siete jinetes avanzaban en la noche , apenas alumbrados por la clara luna .Se detuvieron  en una elevación del terreno y contemplaron el paisaje que se extendía frente a ellos. De repente una mágica luz , invocada por  Conrad, iluminó sus rostros expectantes.
-Es en una gruta, por allí- exclamó Lysander entusiasmado y de repente se volvió alarmado – Nos siguen – dijo mirando a Blaze
-Sí – contestó su primo cuya mirada reflejaba su estado de alerta.-Avancemos con cuidado, yo me quedo en la retaguardia
-Blaze – dijo Nía preocupada , deseando que sus padres estuvieran allí.
-Tranquila , yo me encargo – dijo el mayor de los primos imprimiendo una seguridad a sus palabras que en verdad no sentía, después de todo era un niño.
Los jóvenes avanzaron con cautela , pero cuando la sensación de ser observados se hizo opresiva, Blaze tomó una decisión. Se detuvo y oteó las sombras con los ojos verdes relucientes
- Salgan , ¿qué quieren ? – increpó sosteniendo fuertemente la espada que había llevado consigo. Detrás de él sus primos se había detenido  apoyando la iniciativa del joven. Todavía faltaban algunas horas para el amanecer y Blaze hubiera deseado enfrentar aquella situación bajo la tranquilizante luz del sol.
Después de todo sólo eran un grupo de niños jugando a ser grandes guerreros , y de alguna forma él era responsable por el bienestar de sus hermanas y primos.
De repente la oscuridad dejó entrever   tres siluetas que se acercaban y una voz áspera resonó .
-El mapa , niño. Queremos el mapa y el tesoro  - dijo el hombre y dada su creciente cercanía Blaze pudo ver la siniestra sonrisa
-No es de ustedes – contestó Lysander y fue a colocarse a un costado de su primo
-Tampoco tuyo ladronzuelo . – contestó otro de los hombre y los niños alcanzaron a ver el brillo de una espada que era desenvainada
- No vamos a dártelo – los provocó Conrad que se mantuvo detrás protegiendo a sus primas
-Entonces tendremos  que tomarlo – dijo en voz baja y amenazante el hombre que los guiaba y ordenó a sus hombres ir tras los niños
- ¡Corran! – gritó Blaze  y permaneció firme en su lugar para enfrentar el ataque. Junto a él Lysander  empezó a gesticular imperceptiblemente . Las chicas azuzaron sus caballos y se adelantaron mientras Conrad  se incorporaba a la defensiva.
-Ahora – murmuró Lysander a su mellizo y a un mismo tiempo lanzaron un mágico ataque que derrumbó a los hombres de su montura.
-¡Diablos! – maldijo uno de los hombres  al ser sorprendido por el don de los niños
-¡Vamos! – dijo Blaze y echaron a correr tras las chicas, habían ganado tiempo y debían usarlo para planear su próximo movimiento
Nía se retrasó para ofrecer su ayuda
-¿Qué puedo hacer? – preguntó nerviosa
-Nada, sólo corre Elanía – contestó Blaze y al mismo tiempo los mellizos lanzaron fuego creando un muro que detuvo el avance de los enemigos que se habían repuesto del ataque anterior .
Nía miró impotente, ella no podía ayudar con aquello, pero la comprensiva voz de Blaze la sacó de sus pensamientos
-Nía, ¿puedes crear la ilusión del fuego, verdad? – preguntó y ella respondió afirmativamente al tiempo que captaba la idea de su primo. Con un gesto conjuró una ilusión y el bajo muro de fuego verdadero pareció alzarse hacia el infinito. Sus perseguidores tardarían un tiempo en descubrir el engaño.
 - Bien hecho – aprobó Lysander con una sonrisa y los cuatro apuraron sus caballos para reunirse con los demás .
-No van a dejar de perseguirnos, ¿qué haremos? – preguntó Kristana asustada por el rumbo que tomaban  los acontecimientos
- Debemos llegar rápido hasta el lugar del tesoro, podremos refugiarnos allí – insistió Lysander
-Sabía que algo así iba a pasar  - se quejó Blaze y Brianna lo miró preocupada
-¿Todo va a estar bien, verdad? – preguntó Ariadne en aquel momento y por la expresión de su hermana, Blaze supo que deseaba estar en su casa protegida por sus padres. A pesar de su espíritu travieso las gemelas tenían apenas diez años y , hasta el momento, siempre habían tenido la presencia tutelar de Caleb Blackdalion para asegurar que todo saldría bien.
-Sí Ari, todo se resolverá – confirmó Blaze tratando darle seguridad a sus revoltosas hermanas-Supongo que lo mejor es seguir el plan de Lys, al menos podremos esperar que amanezca y ver que hacemos .
-Bien – acordaron a un tiempo Nïa y Kristana.
Pero la tregua duró poco pues un rato después los tres hombres estaban persiguiéndolos nuevamente, el fuego de los mellizos se había extinguido y ellos habían continuado con la persecución.
Los niños galoparon con más fuerza para mantener su ventaja, en la velocidad de la huida  ninguno percibió que una de las gemelas había quedado relegada, hasta que Blaze preguntó por ella.
-¿Dónde está Bri? – preguntó y cuando los demás disminuyeron su marcha para mirarlo  , el joven supo que algo muy malo había sucedido.
De  hecho  el caballo de la niña se había torcido una pata en la presurosa carrera  y  ese inconveniente había permitido que la capturaran.
-Ellos la tienen – confirmó  Krista pálida  y los seis detuvieron su cabalgata para observar .
Aunque estaba  a bastante distancia , Blaze pudo distinguir la pequeña figura de su hermana  en manos de los perseguidores . La niña pataleaba y se resistía pero  no podía desasirse de sus enemigos.
-Brianna – gimió Blaze y sus ojos verdes se oscurecieron , impulsivamente dirigió su caballo hacia donde estaban los hombres. Lysander tomó  la brida de su corcel  y lo detuvo
-¿Dónde vas? –preguntó el joven
-¡Tienen a mi hermana! – gritó Blaze  fuera de control
-Lo sé y lo siento – dijo Lysander bajando la mirada avergonzado- pero actuando arrebatadamente no vas a lograr nada
-Él tiene razón Blaze – intervino Kristana
-Quieren el mapa y el maldito tesoro, se los daré pero recuperaré a Bri
-Son peligrosos de verdad Blaze, debemos pensar que hacer. Si vas hacia ellos nada nos garantiza que tú y Brianna saldrán a salvo – dijo Nía con serenidad- Debemos pensar en algo y actuar juntos.
-Por favor Blaze – insistió Ariadne tomando la mano de su hermano mayor .
Los hombres no se movían,  esperaban manteniendo la distancia sabían que teniendo a la niña tenían a los demás en sus manos, ganar la partida era cuestión de tiempo.
-¿Qué haremos? – preguntó Blaze  totalmente angustiado
- Lo mejor es pensar primero en nuestros puntos fuertes...lo que tenemos a favor y lo que tenemos en contra y luego buscar una estrategia adecuada- expuso Ariadne sorprendiéndolos a todos
-Ari ...
-Me gusta escuchar las historias del abuelo – contestó simplemente sin sospechar lo orgulloso que estaría Kyrios Blackdalion de su pequeña nieta
- Ya escucharon al general – dijo Lysander  logrando despejar la tensión.

-¿Listos? – preguntó un rato más tarde Blaze a los demás  y ellos asintieron con un movimiento de cabeza – Lysander , pásame el mapa
-Toma – contestó  Lys lanzándoselo en el aire y luego comenzaron a acercarse a los hombres que habían capturado a Bri .
-Si esos intentan algo raro – dijo en voz alta el líder refiriéndose a los mellizos , al tiempo que sostenía un cuchillo sobre el cuello de la niña- la mato
-Nadie hará nada, aquí está lo que quieren, devuélvanme a mi hermana .
-Acércate
-Suéltela
-Cuando me des el mapa
-Cuando la libere – respondió Blaze con firmeza y el hombre sonrió
-Está bien , los dos a un tiempo – propuso y estiró una mano para tomar el mapa .Blaze siguió acercándose  hasta que cada uno sostuvo un extremo del rollo del pergamino.
La avaricia hizo que el delincuente soltara a la niña cuando tomó  el mapa y Blaze se apresuró para atraer a Brianna consigo y escudarla tras él.
- Ahora - musitó el joven  y esa señal bastó para que sus primos actuaran .
Una neblina sobrenatural cubrió el lugar.
-¿Qué rayos? – protestó uno de los hombres y luego sintió que le arrebataban el mapa de las manos. Tiró un golpe ciego que por casualidad acertó sobre el cuerpo de Lysander , en ese momento Blaze, espada en mano se lanzó sobre el hombre y alcanzó a herirlo en un brazo.
-¡Nía! – llamó Blaze a su prima
-Todo bien por acá – contestó la joven que mantenía a las gemelas , a Kristana y  a ella misma protegidas  por un campo de energía.
-¿Listo Conrad? – preguntó en voz alta Lys, mientras se movía en la neblina tratando de evitar los ataques enemigos
- Ahora hermano – contestó Conrad y  al tiempo que la neblina disminuía , los mellizos lanzaron un hechizo atando  e inmovilizando a los tres hombres con un poderoso lazo invisible.
-¡Malditos niños! – gritó uno de ellos
-¿No pueden taparle la boca? – preguntó Kristana disgustada por todos lo improperios
-Tenemos que irnos, no sé cuanto durará – los urgió Conrad y se reunieron para emprender la marcha. Las gemelas montaron en el mismo caballo y todos emprendieron una cabalgata feroz hacia la gruta del tesoro donde pensaban resguardarse.
Al llegar se encontraron sólo con un muro de piedra impenetrable. No había ninguna señal  de la existencia de una entrada sólo un muro concreto   y liso.
-¿Y ahora qué? – preguntó Nía enfadada
-No lo entiendo, es aquí ...debería haber ...- dijo confuso Lysander y al volverse a consultar a su hermano , vio que éste se acercaba al muro y apoyando una mano sobre la piedra conjuraba un hechizo.
Sorpresivamente la roca se  empezó a mover  hasta que se abrió una amplia entrada que daba acceso a la gruta interior .
-¿Cómo lo hiciste ? – preguntó Lys
-Hechizo de apertura
-No se me ocurrió – protestó  Lysander y sin perder más tiempo se adentró en el lugar
-Espera , no sabemos si es peligroso-  trató de pararlo Blaze pero los mellizos y sus hermanas lo ignoraron y entraron. Así que no tuvo más remedio que seguirlos.
El lugar estaba húmedo y oscuro, hasta que Nía lo iluminó .Avanzaron sigilosamente pues el terreno era irregular y además la gruta era más amplia de lo que imaginaron.
-¿Dónde está? – preguntó Ariadne con curiosidad
-Tal vez no exista ningún tesoro
-¿Entonces por qué se ocuparon de ocultar el lugar? – cuestionó Brianna ganándose un punto a favor
-Por aquí – llamó Conrad y cuando siguieron su voz se encontraron con  lo que parecía una sala .
 Había más luz allí, aunque no pudieran explicar su origen , pero lo más importante eran los arcones  que habían distribuidos por el lugar .
-¡Cielos ! – exclamó Lysander al abrir uno de ellos , había joyas en su interior .
Las chicas se acercaron a otro y exploraron su contenido. Estaba repleto de piedras preciosas, muchas y de diversos colores.
Las niñas se quedaron extasiadas contemplándolas, más allá de su valor,  era su belleza  lo que las encandilaba. Parecían estrellas de colores , estrellas nacidas de la tierra oscura.
Las mellizas tomaron una esmeralda que hacía juego con sus ojos, Nía se tentó con los rubíes y Kristana se sintió atraída por un manojo de aguamarinas .La joven tomó las gemas en sus manos y luego las dejó caer como una fina cascada que la deslumbraba con su brillo
Mientras tanto los mellizos Likaios se vieron atraídos por  unos libros, de tapas negras y apariencia antigua que estaban en otro de los arcones .
Había un símbolo en las tapas  y al hojearlos descubrieron el significado. Aquellos tomos , únicos e invaluables,  constituían el Grimol , libro de magia arcana y peligrosa que se creía perdido para siempre.
Conrad descubrió que al tomo que tenía en sus manos le faltaban unas hojas , habían sido  arrancadas. Tras mirar brevemente el contenido de los manuscritos el joven levantó la mirada hacia su hermano y vio reflejada la misma determinación de él.
A un tiempo se alejaron de los demás, llevaron los libros cerca de la entrada, los depositaron  en el suelo y los prendieron fuego.
-¡¿Qué hacen?! – protestó Nía escandalizada que los había seguido  – podríamos haberlos llevado a la Biblioteca de Dalalbión
-No Elanía. Eran el Grimol y  es mejor que su contenido  se pierda para siempre –dijo Lysander demasiado serio
-Pero ...
-Créenos Nía, debían ser destruidos  , no existía otra opción - dijo Conrad y cuando la joven vio la profundidad de  mirada clara de su travieso primo supo que ellos habían hecho lo correcto.
-Vamos a ver que más hay – los invitó y se reunieron con los demás .

Blaze había encontrado un arcón repleto con armas de todo tipo, pero al desenvolver un paño que había entre ellas ,se encontró con una hermosa espada.
Era grande pero liviana , su empuñadura era sencilla   igual que la vaina que apenas tenía un dibujo de hojas en plata .
La desenvainó, deslumbrado por el brillo de la hoja, estaba intacta y limpia como si nunca la hubieran usado.
El muchacho  acarició la hoja de la espada y descubrió que tenía una inscripción, estaba escrita en un lenguaje arcaico, así que no pudo descifrarla.
-¿Nía, qué dice aquí? – le preguntó a su prima que era la erudita del grupo .La joven se inclinó junto a él para estudiar la inscripción
-Libertad – dijo con emoción clavando sus ojos azules en la mirada jade de Blaze
-Libertad...- repitió Blaze- ¿tiene algún encantamiento?- preguntó con la imaginación desbordada por leyendas de espadas mágicas y soberbios guerreros.
-No, sólo la voluntad de aquellos que la forjaron y que la grabaron marcándole un destino. No es un arma de muerte Blaze, ha sido hecha para defender grandes ideales – dijo la niña
-Te pertenece primo – intervino Kristana acercándose  y lo que reflejaba la mirada dorada de ella convirtió a aquel momento en algo sagrado. Blaze hizo una breve reverencia a sus primas como si fueran sacerdotisas que lo bendijeran y luego la ajustó a su cintura.
Las gemelas seguían jugando  encantadas con las piedras, encantadas por su belleza multicolor .
-Bueno con eso ya tienen para pagar su dote  - les dijo Conrad con una sonrisa
-¡Oh cállate! – contestaron al unísono
-¿Qué haremos ahora ?- preguntó Krista
-Yo esperaba que tú nos los dijeras – contestó Blaze pero ella agitó la cabeza en forma negativa – Entonces esperaremos que amanezca y luego volveremos a casa. No podemos llevar todo esto .
-Pero ...- protestaron los mellizos.
-Es mucho peso, no podemos, además será mejor viajar ligeros por si nos encontramos a esos tipos. Luego podremos venir a buscarlo, al menos cuando seamos mayores de edad y nos levanten el castigo – agregó pesaroso .
Tras varias quejas aceptaron  el plan de Blaze, faltaba poco para el amanecer. Así que se acurrucaron unos con otros para descansar un rato, aunque para evitar quedarse dormidos  se turnaron para cantar sus canciones favoritas, tras lo cual decidieron que la única que tenía posibilidades de  ser cantante era Brianna .
Cuando amaneció los niños se prepararon para marcharse.
Blaze encabezó la marcha  pero al llegar al umbral de la entrada se vio repentinamente capturado y con una espada en el cuello.
-No se acerquen – advirtió el captor a los otros jovencitos- Se te acabó la suerte niño –anunció presionando el filo del arma contra la carne
-Y a ti la tuya , suelta a mi hijo – rugió una voz desde atrás,  al tiempo que una espada apuntaba al cuello del hombre quien tomado por sorpresa soltó al niño
Cinco altos y feroces hombres se erguían en la entrada
– Ahora Ennis – indicó Caleb  y el delincuente cayó dormido  bajo el efecto de un hechizo.
-¿Están todos bien? – preguntó Kyrios Blackdalion echando una rápida mirada a sus nietos. Los niños asintieron con las caras aún marcadas por el susto.
-Esperaba más de ti Blaze – dijo Caleb severo y  pasando junto a su hijo se dirigió hacia las gemelas.
Los demás también entraron a ver a sus hijos y sólo entonces los niños descubrieron que los otros dos delincuentes también estaban desvanecidos cerca de la entrada.
Los niños contaron rápidamente lo que había sucedido y  sus padres estudiaron los arcones con el tesoro.
-Seguramente es parte de algún botín , tendremos que averiguar a quien pertenecen estas cosas – dijo Ennis  y en ese momento Dionis descubrió las cenizas cerca de la entrada, la mirada culpable de los mellizos los delató.
- ¡Cenizas! – exclamó Dionis y luego miró enojado a sus hijos – Ya destruyeron algo, ni siquiera sabemos a quien pertenecen estos objetos y ustedes tuvieron que calcinarlos
-Padre,   era el Grimol – dijo Conrad
-¿Ustedes destruyeron  la única copia existente del Grimol ? – preguntó Dio con incredulidad
-Sí – contestaron sus hijos al unísono – no era bueno – agregó Conrad y por un minuto Dionis se maravilló de la  fría determinación que había en aquellos ojos claros idénticos a los suyos .
-Lo hablaremos luego – dijo finalmente – ahora será mejor que volvamos a casa, su madre está muy preocupada y en su estado no es bueno.
-Lo sentimos – dijo Lysander  preocupado - ¿Ella está bien?.
-Sí , pero imagino que sus madres deben estar rezándole hasta a dioses desconocidos para  que ustedes regresen a salvo– respondió Dionis
-Y eso pudo no haber sucedido – agregó Caleb permaneciendo inmune a la mirada coqueta de sus hijas.
- ¿Papá? , lo siento – dijo  a su vez Kristana asiendo la mano de Connor. El le sonrió y la levantó en brazos.
-Vamos a casa Krista.
-Chicos vamos a casa – dijo Kyrios  tanto a sus hijos como a sus nietos.
- Buena idea , ¿qué pasará con ellos ?- preguntó Lysander.
- Por ahora los encerraremos aquí, después de llevarlos a ustedes a casa  nos encargaremos.-contestó Ennis .
 Sacaron a los niños de la gruta y metieron a los bandidos que aun permanecían inconscientes. Caleb y Connor los ataron y Dionis y Ennis reforzaron el amarre con un hechizo. Al salir todos, Dio volvió a  sellar la entrada con magia  y todos emprendieron el camino de regreso al Castillo de los Cerezos .
La cabalgata fue en silencio, ya que ninguno de los niños quería enojar más a los adultos, aunque más allá del castigo los ojos infantiles relucían de entusiasmo por la aventura vivida
Aunque si las gemelas tenían que reconocer la verdad estaban mucho más entusiasmadas de estar nuevamente bajo la protección de su padre. Y los demás hubieran acordado con aquel pensamiento.
Casi al llegar la tarde estaban entrando al Castillo .
Kalymera se arrojó contra los mellizos
-¡Ustedes...! – empezó a regañarlos pero luego se interrumpió para abrazarlos con fuerza
Shara abrazó a su hija que venía tomada de la mano de su padre  y lo mismo hizo Bladian.
Luego entraron las gemelas junto a Caleb y Blaze llegó en último lugar manteniendo cierta distancia.
Fair  envolvió a sus hijas en un apretado abrazo y luego, al alzar la mirada vio el dolor en los ojos verdes de su hijo. El mismo dolor que vislumbraba en los ojos oscuros de su marido, ella sabía que las palabras también herían y seguramente Caleb llevado por la preocupación había dicho algo que había lastimado a Blaze y más aún al propio Cal.
Fair se acercó a su hijo mayor
-¡Querido mío ! – exclamó abrazándolo con ternura
-Voy a ver si hay algún registro de las cosas de las grutas, tal vez descubramos a quien pertenecen – dijo Caleb retirándose
-Niños vamos a comer algo – sugirió Elady  a sus nietos quienes luego de los saludos estaban poniendo al día a sus hermanos menores. Los niños la siguieron entusiasmados
-¿Todo bien? – preguntó Kalymera acercándose a su esposo.
-Sí , ¿y tú? – cuestionó él poniendo una mano sobre su vientre
-Estamos muy  bien , los dos – contestó ella con una sonrisa
-¿Sabes Kal?, creo que  después de todo no vamos a tener que preocuparnos por eso dos. Destruyeron el Grimol – dijo él y ante la mirada curiosa de ella , le explicó lo que significaba- No confío en que yo hubiera hecho lo mismo, menos a su edad. Renunciaron a un poder inmenso , sólo porque percibieron que no era bueno Kaly. En el pasado a mi no me hubiera importado si me servía para alcanzar mis objetivos – aclaró él con la mirada oscurecida por los recuerdos – Son tan distintos a mi.
-No mi amor son muy parecidos – dijo ella con una sonrisa.

Mientras comían Sean percibió que su primo Blaze estaba muy callado y adivinó cual era su preocupación.
-Él estaba muy preocupado por ti .
-Lo sé , ¿ pero cómo te sentirías si supieras que has decepcionado a tu padre? –La mirada gris de Sean se intensificó comprendiendo los sentimientos de su primo. No dijo nada y la palmeó la espalda en un gesto de apoyo. Pero no sirvió mucho para aliviar al apesadumbrado niño.
Sin embargo cuando llegó la hora de dormir  Blaze sintió unos pesados pasos  sobre el suelo y se hizo el dormido , minutos después Caleb se acercó y lo arropó como si aún fuera  tan pequeño como Christopher .
-Te quiero mucho Blaze  - le dijo acariciándole la frente
-Yo también – contestó el niño con timidez y Caleb sonrió
- Siempre voy a estar orgulloso de ti, sólo que en el futuro quiero que recurras a mi  - aclaró Caleb sentándose junto a él.
-Lo haré .
-Bien, ahora duérmete te espera un largo mes en los establos – aclaró Caleb con una sonrisa. Ese había sido el castigo , un mes trabajando en los establos y las gemelas se habían ganado dos meses.
Nía y los mellizos  un largo período sin magia , además de que los jóvenes Likaios tendrían que trabajar un par de meses  en la cocina  y  Kristana  un mes como niñera de sus hermanos menores.


Los tres leones Blackdalion estaban descansando  sentados en el patio interior ...mientras meditaban sobre los avatares de la paternidad. En ese momento Kalymera Blackdalion se acercó  para unirse a ellos, Caleb se levantó inmediatamente para ayudar a su muy embarazada hermana, Connor le buscó una silla y Ennis hizo aparecer unos almohadones para acomodarla
-Gracias, ¿Ennis te he dicho que me encantan tus poderes? – dijo al tiempo que ubicaba un almohadón en su espalda.
-No – se metió Connor con una sonrisa bailándole en los labios – pero ya nos dimos cuenta de tu debilidad por la magia
-Hablando de Dionis , ¿dónde está? – preguntó Ennis sabiendo que en los últimos días el mago no se despegaba de Kaly.
-Está dándole un discurso a los mellizos ...
-¿Y tú no te quedaste ? – preguntó Caleb
-No, Dio lo hace mejor...tiene algunos efectos especiales para darle realce a sus palabras . Aunque luego yo voy a darles el toque final. – contó ella y sus hermanos compadecieron a los jóvenes Likaios.
-No sabía que  ser padre fuera tan complicado  - dijo Connor  con un desacostumbrado tono de pesar
-¿Cómo hicieron mamá y papá? – preguntó Ennis admirado
-Yo te diré cómo, no tuvieron mellizos – explicó Kaly.
-Ni gemelas...aunque tú valías por varias – agregó Caleb mirando a su hermanita.
Kalymera  le sacó la lengua en un gesto  de desafío que viniendo de una sensata  madre de cuatro niños hizo reír a sus hermanos.
-¿Eso le enseñas a tus hijos?, ahora lo entiendo todo.  – comentó Connor provocándola
-Cállate Connor Blackdalion , que tú no has sido un ejemplo de buen comportamiento – lo censuró su hermana.
-Eso es cierto – afirmó Ennis con una sonrisa satisfecha mientras cruzaba sus brazos tras la cabeza- Sólo Caleb y yo tenemos ese mérito.
-¡Ja! – se burló Kaly que en ese momento se llevó una mano al vientre dando un pequeño gemido.
Sus hermanos se incorporaron inmediatamente.
-¿Ya viene el bebé? – preguntó Caleb con el rostro pálido
-No, todavía no, sólo me dio una fuerte patada .- respondió ella divertida al ver los rostros preocupados de sus hermanos. Era extraño que aquellos hombres  valientes se aterraran cada vez que venía un bebé, había sido así cada vez que sus esposas habían dado a luz y también  les pasaba  con ella. Kaly estaba acostumbrada a manejar aquella actitud , incluso en Dionis que entraba en estado de pánico con la llegada de cada hijo – En serio chicos, todavía no – insistió Kalymera al ver que sus hermanos no se calmaban.
-Cualquier cosa , no dudes en decirnos – sugirió Connor convencido de que podía ser de ayuda
-Lo prometo – juró ella solemnemente  reprimiendo una sonrisa.
-¿Ya sabes qué será? – preguntó Caleb recobrando la calma
-Claro – contestó Kaly
-¡Kristana ! - exclamaron los demás, usualmente  la niña “ veía” si el bebé era niño o niña así que se habían acabado las sorpresas para los Blackdalion.
-¿Y? – preguntó Connor ansioso
-Oh , tendrán que esperar...- respondió ella misteriosa
-No es justo , Dian tampoco quiso decirme – se quejó Ennis pero en el fondo  desde que Kristana  les informaba ellos estaban tranquilos  ya que sabían que todo saldría bien con los bebés.
-Yo extraño las apuestas  sobre si será niño o niña.– dijo pensativo  Connor que obviamente era quien había  se había encargado de tan honrosa actividad desde  se había anunciado la llegada de su primer hijo.
-¡No tienes remedio ! -  exclamó Caleb y los cuatro rieron.

-Lo hicimos bastante bien...- dijo Elady mientras contemplaba desde su balcón  a sus cuatro hijos reunidos
-Sí...tuvimos suerte
-¿Alguna vez  tuviste miedo de que no lo estuviéramos haciendo bien? – le preguntó Ely a su esposo acurrucándose contra su pecho.
-La primera vez que Ennis hizo volar un objeto usando su Don...-reconoció él
-Fue difícil lidiar con eso, no estábamos preparados para esa clase de magia –admitió ella recordando la impotencia que había sentido.
-Luego cuando Caleb retó a duelo a Sir Ulath...- recordó él
-Tenía sólo seis años ...– recordó Elady con una sonrisa
-Y Ulath veinte , pero Cal sólo pensó en que él había dicho que tú no eras tan hermosa como le habían dicho..
-Ni siquiera escuchó la parte en que decía que era mucho más hermosa...
-Temí que con esa actitud no llegara vivo a los diez – dijo él sonriendo-
-Pero estabas muy orgulloso de tu cachorro...
-Siempre he estado orgulloso de  cada uno de ellos
-Connor nos dio muchos sobresaltos  - dijo Elady reflexiva
-Se me hace difícil elegir un solo momento
-Cuando llegó borracho la primera vez que fue a la fiesta de la cosecha- precisó Ely
-Sí, ese fue de lo peores  porque me hizo ver que nos esperaban una serie de problemas con él. Ahora es el Señor de Levany ¿quién lo hubiera dicho?
-¿Y Kalymera?
-Ella me aterró desde el primer momento que la tuve en brazos...se parecía demasiado a ti.
-¡Kyrios! – protestó ella golpeándole un hombro suavemente.
-¿Amor , alguna vez te agradecí por darme a esos cuatro? -  le preguntó conciliador y con el amor desbordando en su mirada.
-Sí, creo que lo hiciste, pero no me importa que vuelvas a hacerlo...- sugirió ella antes de que su esposo empezara a besarla.


A la tarde siguiente los niños estaban reunidos en la hondonada, por ese día les habían dado permiso  para ir a jugar  , ya que pronto cada familia volvería a su hogar y pasaría un tiempo hasta que volvieran a reunirse.
Una vez más Kristana se mantenía al margen observándolos, hasta que Blaze la despertó de su ensueño.
-¿Qué has visto?
-Tía Kaly tendrá una niña y tía Dian un niño. Además  pronto habrá más bebés en la familia...- comentó mirando divertida a su primo.
-¿Mi madre?
-Sí y la mía – confirmó Kristana
-¿Gemelos? – preguntó atribulado Blaze cuyas hermanas diariamente  ponían  a prueba su amor fraternal.
-No, no tienes que preocuparte
-¿Algo más?
Kristana  había visto a una joven que esperaba, aún sin saberlo, la llegada de Blaze. También había visto al hombre que la esperaba a ella misma ,   pero sabía que a su primo aún no le interesaba esa clase de información. No todavía.
-Nada que debas saber antes de que suceda ...
- Entonces no habrá más aventuras – dijo Blaze pensativo en un tono desilusionado que delataba cuanto había de niño en él.
-Todo lo contrario, nos esperan demasiadas aventuras. Tantas que mi visión no las abarca – respondió ella y pudo ver relampaguear los ojos verdes del joven . Ella no estaba tan segura de que fuese algo bueno pero aún así le sonrió a su primo y luego se reunieron con los demás que los llamaban  para que compartieran sus juegos.

 






3 comentarios:

  1. Son muchos Blackdalion!!! Aun no se bien quien es hijo de quien... Seguire leyendo... =)

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    Respuestas
    1. Jajaj, sí son muchos. Te ayudo:
      Kalymera y Dionis: Lysander, Conrad, Kyrian, Iolhen y Kouros
      Caleb y Fair: Blaze,Brianna, Ariadne, Christophen y Lyonisse
      Ennis Y Bladian: Elanía; Dylan y Brendan
      Connor y Shara: Sean Kristana, Shennara, Colin y Kendrik.

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