miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sabrina


Bueno mi sis ya habló de una de mis películas  románticas favoritas, de esas que vi mil veces y vería otra mil más, Orgullo y prejuicio.
Así que hablaré de otra de las que amo, Sabrina.


La primera versión es la de 1954 con Humphrey Bogart y mi adorada Audrey Hepburn, recuerdo haberla visto de niña, en una noche de insomnio en un canal que pasaba películas viejas , de las de “blanco y negro”.


Pero la versión que sé de memoria, es la otra la de 1995 con “Indiana” Harrison Ford como Linus Larrabee y Julia Ormond como Sabrina.

¿Por qué la amo?
Tal vez porque junta varios elementos, a ver...Cenicienta que se vuelve princesa, mujer con amor imposible desde la infancia, y un amor nuevo, inesperado que cambia la vida y nuestra forma de ver el mundo.
Veamos...Sabrina, hija del chofer ha estado toda su vida enamorada de David Larrabee, el niño rico menor, alegre, encantador y mujeriego de la familia para la cual trabaja el padre. Y como todo amor imposible, le causa dolor y vive por el sueño de que “él la mira algún día” ( sí, yo también alguna vez he deseado eso).
Finalmente tiene la oportunidad de un cambio...PARIS , y de allí vuelve tranformada, ahora es una mujer bella y sofisticada, que ha encontrado su lugar en el mundo, así que vuelve a casa.

Y aquí llega una de mis escenas favoritas, se encuentra con David que queda fascinado con la bella desconocida, sí, su amor de toda la vida por fin la mira, pero no la reconoce. En cambio Linus, el hermano mayor , gruñón y serio, la reconoce inmediatamente ( Aquí ya se ganó mi corazón, él siempre ha visto a Sabrina y necesita un poco más que corte de cabello y ropa nueva para no reconocerla).
Y allí empieza lo bueno....Linus tiene que separar a David de Sabrina, por razones meramente económicas, así que empieza a pasar tiempo con ella y al hacerlo su mundo cambia...SIP, se enamora. Pero nunca ha estado enamorado, yo diría que nunca ha sentido algo antes, así que lo arruina...Aceptémoslo empieza siendo un desgraciado con todos los números para que lo odiemos, pero  termina siendo alguien para quien el amor  le abre los ojos a un mundo nuevo y adoramos acompañarlo en ese descubrimiento.
(Me pregunto por qué los "gruñones" ,recuerden que venimos de Mr. Darcy, nos atraen tanto...)
¿Y Sabrina?
Descubre que amor de fantasía y verdadero amor son dos cosas diferentes.
No contaré más por si alguien no la vio ( QUÉ ESPERAN????) pero tiene un gran final, uno del que me sé los diálogos de memoria.

Esa es otra de las razones por la que la amo, los diálogos...

Tiene frases geniales y divertidas...sobre todo aquellas que nos pintan a Linus de cuerpo entero.

-          No eres exactamente lo que la gente dice de ti.
- Ah, ¿no? ¿Y qué dicen de mí?
- Ya lo sabes...
- No.
- Pues, que eres el único donante de corazón que sigue vivo.


Y hasta su propia familia sabe como es él y no pierde oportunidad de decirlo
- Pero... si debe odiarme...
- Lo superará, todos lo hemos hecho.


Y luego tenemos las frases románticas, las que  digo al ver la peli ( sí, no es bueno verla conmigo porque voy diciendo los diálogos junto con los protagonistas)

─ Creí que era todo mentira.
─ Yo también, pero no sé lo que pasó. Primero fue mentira, y luego un sueño.

Y una de mis confesiones favoritas de película, que se produce cuando Linus habla con el padre de Sabrina

─ Vamos, dígalo.
─ Usted no la merece.
─ Es cierto, lo sé. Pero la necesito, y nunca necesité nada.

Y un pedido que hace temblar el alma...

Sálvame, hermosa Sabrina, sólo tú puedes hacerlo...


Tiene romance, tiene escenas muy divertidas con grandiosos personajes secundarios, y tiene un algo que hace que uno la recuerde y la vea muchas veces. Tiene ese toque de magia que la pone entre mis pelis favoritas...Paris siempre es buena opción , igual que ver Sabrina.

2 comentarios:

  1. me gusta cuando esta escribiendo la ultima carta a su papá:
    Gertrude Stein dijo, " America es mi país y Paris es mi ciudad natal. " yo siento lo mismo a cerca de París

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  2. ¡Hola! Me encanta tu post y haberme encontrado con él mientras navegaba por internet buscando "cosillas" de esta película.

    También es una de mis películas favoritas. Tiene una magia especial, un no sé qué, que nunca me canso de verla. Y eso que yo soy una apasionada del cine clásico y de Audrey Hepburn, pero en este caso me quedo con la versión de "Sabrina" de 1995, con el encantador y elegante Harrison Ford (aunque reconozco que Greg Kinnear me cautivó con esos ojos azules, esa sonrisa y ese pelazo rubio... Es la peli donde le vi por primera vez, y las cosas como son, salía muy guapo en esta cinta, jeje).

    Estoy de acuerdo contigo en los motivos por los que "Sabrina" te enamoró y te tiene conquistada. Pero yo quiero añadir otro aspecto de la película, que en realidad, para mí es lo que la hace más especial y me sienta identificada; se trata de PARÍS.

    Yo pude tener la oportunidad de vivir una temporada en París y fue una experiencia que cambió mi vida y que siempre llevaré en el corazón. Amo París, siempre será mi ciudad favorita y siento que una parte de mí tiene alma parisina. Adoro la manera tan bella en la que exponen París en esta película, y concretamente, la escena en la que ella escribe a su padre la última carta, sentada en un Café, mientras suena de fondo "La vie en Rose".

    Enhorabuena por e"l blog. No se me ocurre otra mejor despedida que... París siempre es buena idea. En París me encontré a mí misma".

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