Silk dio un par de vueltas antes de animarse a entrar a la exposición, tal como decía Candy tenía muchas ganas de ir, pero no deseaba encontrarse con Rheet. Lo mejor sería actuar como si nada, pero no podía.
Tras mucho dudar, entró. Le dieron un programa con información de los distintos stands y ella lo usó como pantalla para ocultarse, con un poco de suerte podría esquivar a Velvet. Media hora después estaba tan fascinada mirando las telas que se olvidó del asunto.
A poca distancia había un grupo de hombres y uno de ellos no le quitaba la mirada de encima.
-¿Rheet por qué estás tan distraído? – preguntó un hombre al joven empresario.
-No es nada. Sólo me preguntaba la mejor manera de atrapar a un cervatillo, pero creo que me mantendré alejado…
-¿Qué?
-Nada, nada. ¿Qué me decías? – preguntó volviendo a concentrase en la conversación pero sin perder conciencia de la presencia de Silk Aimes.




